El mendocino Mauricio Badaloni volvió a plantear que el sector privado se involucre en el desarrollo productivo y de la infraestructura del país. El protesorero de la Unión Industrial Argentina (UIA) dijo que los empresarios deben “tomar la posta” y comenzar a liderar proyectos de envergadura, especialmente en un contexto en el que los recursos del Estado son cada vez más limitados.

“Es momento de que el sector privado demuestre que está listo”, sostuvo Badaloni en diálogo con El Sol, al referirse al potencial que ve en los industriales de todo el país. “Estamos trabajando para ello desde la UIA, con propuestas concretas y con la idea de asumir mayores responsabilidades”.

Uno de los ejemplos concretos que mencionó tiene que ver con el acuerdo que recientemente selló el Gobierno de Mendoza con la Dirección Nacional de Vialidad, que permitirá a la provincia ejecutar obras de mantenimiento, conservación y mejoramiento en tramos de rutas nacionales que atraviesan su territorio.

En ese marco, Badaloni propuso que empresarios de Mendoza y San Juan trabajen en conjunto para hacerse cargo de la obra de la Ruta Nacional 40 que une ambas provincias. “Queremos ver si entre los empresarios de las dos cabeceras se pueden poner de acuerdo y pedirle a los gobernadores hacerla. El Estado no debe hacerse cargo de las cuestiones que puede hacer el sector privado”, apuntó.

Aunque aclaró que se trata de una idea incipiente, el empresario manifestó que el sector está preparado para afrontar el desafío. “Empresas de la construcción que hoy no la están pasando bien podrían verse fortalecidas por esta iniciativa. Es una oportunidad para articular soluciones con impacto real”.

La propuesta incluso contempla la posibilidad de armar un fideicomiso abierto para financiar la obra, permitiendo que cualquier ciudadano pueda invertir en el proyecto. “Soñamos con que la sociedad pueda involucrarse. Imaginate decir: ‘yo puse una parte para hacer esa ruta’”, explicó.

Transparencia como condición clave

Consultado sobre cómo generar confianza para que el sector privado apueste por proyectos de gran escala en un país marcado históricamente por la inestabilidad, Badaloni no dudó: “La clave es la transparencia. Con reglas claras y números serios, el interés aparece. No podemos tener rutas inseguras; la Ruta 40 es una conexión fundamental con San Juan, y tiene que estar a la altura.

Además, remarcó la importancia de involucrar a las cámaras empresarias y a las empresas con capacidad técnica en la ejecución de estos planes, reforzando el concepto de una articulación público-privada sólida. “Tenemos grandes oportunidades por delante. Es tiempo de que el sector privado se involucre de otra forma, con responsabilidad y visión de futuro”, finalizó.