Emi Troncoso en la puerta del Hospital Italiano, oficialmente dada de alta.

Después de 8 meses de incertidumbre, exámenes, días en el hospital, la esperanza de una donación y un corazón en su cuerpo, Emi Troncoso recibió el alta.

Así lo adelantó Cristian Troncoso, el papá de la niña de 12 años a El Sol este jueves. La pequeña jugadora de básquet recibió el alta del Hospital Italiano de Buenos Aires, donde fue intervenida a principios de septiembre para alojar el órgano que le permitirá seguir viviendo.

“Estamos felices…nos vamos a casa. Oficialmente, después de 8 meses Emi deja el hospital. Gracias, gracias…gracias. No existen palabras de agradecimiento“, remarcó Cristian.

A finales del mes pasado, Emilia había logrado salir de la terapia intensiva tras la intervención quirúrgica y pasó a una sala común. Comenzaba un proceso de recuperación y de adaptación, luego de varios meses entre los que la familia pasó por todas las sensaciones.

“Se nos explota el corazón de alegría. Gracias a la familia ‘matadora’ que tanto nos apoyó y nos seguirá apoyando!”, expresó Cristian en alusión al club Andes Talleres, donde Emi juega al básquet.

 La niña continuará bajo seguimiento médico mientras los especialistas evalúan su evolución y avanzan progresivamente con los controles posteriores al trasplante.

La niña mendocina que recibió un corazón y una oportunidad

Emi Troncoso tiene 12 años y es una apasionada del básquet, deporte que practica desde hace cinco años. Su vida cambió después de atravesar una neumonía y comenzar a presentar un cuadro de anemia que derivó en una internación y posteriores estudios.

Los médicos detectaron entonces una afección cardíaca que requería un trasplante y la niña fue trasladada al Hospital Italiano de Buenos Aires. Después de más de cuatro meses de internación y más de 130 días en la lista de espera, finalmente apareció el órgano compatible.

A principios de septiembre recibió el corazón y fue sometida a una extensa cirugía. Desde entonces comenzó un proceso de recuperación que tuvo como uno de sus primeros grandes avances el despertar después de la intervención y, ahora, el traslado de terapia intensiva a una sala común.