Durante enero, algunos integrantes del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Cuyo tomaron una destilería durante tres días, provocando pérdidas millonarias  a la provincia. La medida de fuerza se tomó luego de que el Ministerio de Trabajo decidiera anular las elecciones de octubre, ante las denuncias de un intento de robo de urnas, junto con amenazas y actos de violencia.

Por un lado, la lista Naranja, liderada por David Castro, acusó al diputado nacional y representante de la lista Azul y Blanca Dante González de manipular los resultados. De hecho, el segundo del sector, Daniel Mantovani aseguró que había “una sola persona culpable de esta situación y es él, todo el mundo lo sabe; en el proceso anterior también tuvimos confianza, pero la condición actual del sindicato, con Dante a la cabeza, hizo que la perdiéramos”, agregó.

A su vez, González aseguró haberle solicitado al Ministerio su intervención en las elecciones “para mayor transparencia” y para que la gente estuviese  “más tranquila en las nuevas votaciones”. Luego de esto, sea por pedido del diputado o no, desde Trabajo se nombró como delegado sindical al ex ministro de Trabajo Roberto Domínguez,  para que reemplazara a la Junta Electoral y organizara nuevamente las elecciones, que se celebraron este miércoles 29 de Abril.

“Un buen comportamiento”

Según Domínguez, los resultados provisorios le otorgan el 71% de los votos a la lista Naranja, y aseguró que no se reportaron incidentes. “Ha sido un éxito, el comportamiento de ambas listas fue apropiado y no sucedió nada raro”, comentó el ex ministro.

De los 3.600 afiliados con derecho a voto, se presentó un 75% del padrón, es decir, 2.693 petroleros. De este total, el 71% de los votantes eligieron a Castro como representante gremial. “Sólo tenemos una urna impugnada, que vamos a estar solucionando durante la mañana: votaron 208 personas pero sólo hay 207 firmas, a alguien se le pasó”, aclaró Domínguez.

“Hay que destacar que, teniendo en cuenta lo sucedido en octubre, no hubo ningún hecho conflictivo, tuvimos reuniones previas con las listas y cumplieron lo pactado: no movilizaron a nadie externo al gremio, no hubo conflictos en refinerias ni nada”, resumió.

En esta ocasión, durante las elecciones el gremio contó con la presencia de Gendarmería y de la Policía. En palabras de Domínguez, fue un apoyo “muy importante en número y profesionalismo”. Los uniformados estuvieron presentes hasta que cerraron los comicios y durante el traslado de las urnas a la Secretaría de Trabajo.