La Ciudad de Mendoza realizó el traslado de animales que vivieron por más de 30 años en el antiguo Acuario Municipal, hoy conocido como Centro para la Conservación de la Biodiversidad (CCB). El último movimiento se realizó este lunes e incluyó un ejemplar de yacaré overo (Caiman latirostris) y alrededor de 50 tortugas, especies que encontraron un nuevo hogar en el Centro de Rescate e Interpretación de Fauna “La Esmeralda” en Santa Fe.
Sebastián Fermani, secretario de Ambiente y Desarrollo Urbano de la Ciudad de Mendoza, confirmó a El Sol que los especímenes llegaron en buen estado la mañana de este martes a Santa Fe. Junto a ellos, arribaron otros animales que habitaban el ex zoológico de Mendoza.

Por qué se trasladó el yacaré en su época de mayor actividad
El operativo se realizó tras un convenio de colaboración entre la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Urbano de Mendoza y el Ministerio de Ambiente de Santa Fe. Sebastián Fermani, explicó que se priorizó el bienestar de los animales durante el proceso. El traslado incluyó un acompañamiento veterinario para monitorear el estado de los ejemplares, especialmente el yacaré de 35 años, que había sido una atracción central del acuario.
El yacaré fue manejado sin sedación, aprovechando las condiciones climáticas favorables que redujeron su actividad biológica, lo que facilitó una captura tranquila y menos estresante.

Junto al yacaré viajaron 40 tortugas bandas rojas (Trachemys scripta elegans) y 12 tortugas cuello largo (Phrynops hilarii).
Fermani destacó que las tortugas de cuello largo, nativas de la región, podrían ser reintroducidas en el ecosistema natural de Santa Fe, mientras que el yacaré será evaluado para su posible liberación en una reserva controlada de la provincia.

Qué pasará con el ex Acuario
Con la partida de los animales, el CCB avanza en su proceso de transformación. Según Fermani, en diciembre se abrirán los jardines del centro al público, con una agenda que incluirá diferentes actividades, algo que ya había sido anunciado el año pasado y se postergó.
Eso se dio porque la reapertura total del edificio principal aún enfrenta retrasos debido a la necesidad de priorizar otras obras públicas en la ciudad, como mejoras en veredas y sistemas de cloacas.

“A pesar de estas demoras, el CCB ha mantenido sus funciones de investigación. Actualmente, se desarrollan 13 proyectos centrados en la biología de la conservación y los ecosistemas urbanos”, subrayó Fermani quien destacó que, aunque el edificio no esté completamente habilitado, el espacio sigue activo en su misión de promover la conservación y el estudio de la biodiversidad.
