La campaña hacia el balotaje va a toda prisa. Patricia Bullrich anunciará este miércoles que apoyará a Javier Milei, su rival del domingo. En Mendoza, en tanto, mientras se recuperan del resultado del domingo, el PRO pide que ese aval al libertario esté condicionado por un acuerdo de gobernabilidad. Sin embargo, algunas cuestiones marcan las contradicciones que hay hacia el interior del macrismo local.
El radicalismo mendocino ya se jugó y optó por no apoyar ni a Sergio Massa -lo que contradice la postura de Gerardo Morales-, ni a Milei -lo que lleva a enfrentar al macrismo-.
Con el anuncio de Bullrich, para el senador provincial Enrique Thomas el acuerdo con Milei no puede ser gratuito sino “con mucho cuidado”.
“Tiene que haber una acuerdo de gobernabilidad donde el PRO exija propuestas y actitudes. Debería ser una coalición y no que sirva para la fotito con algún dirigente“, sintetizó uno de los mendocinos más cercanos a Bullrich.
Otra bullrichista, la concejal de Capital Sol Salinas, ya adelantó que “Massa no es una opción” y sostuvo que como los mendocinos eligieron en mayoría a La Libertad Avanza, que consiguió tres diputados nacionales, “desde el PRO tenemos que ser los custodios que ese proyecto esté en el marco de la institucionalidad“.
Como se trata de una negociación, es Milei el que ha salido en busca de los votos y los apoyos institucionales. El libertario está haciendo su parte y ya está corrigiendo incluso alguna de las expresiones más fuertes que hizo durante la campaña y que tuvieron a Bullrich como blanco.
Con ese primer avance, Thomas y Salinas coincidieron en que deben existir puntos de común acuerdo para el apoyo del macrismo. “Cosas básicas”, sostuvo Thomas. “Si la gente percibe que es un acuerdo por los cargos, estalla por los aires, porque ya se ha demostrado que está cansada de la política tradicional“.
Lo principal, apuntaron, será la defensa de la educación pública y gratuita. “No a la venta de armas, ni a todas aquellas locuras que expresó para captar el voto joven y rebelde“, aseguró Thomas. “Defender a Mendoza del populismo que plantea Massa“, complementó Salinas.
Pero mientras en el bullrichismo hay que marcar diferencia respecto a la posición “Ni Ni” del radicalismo mendocino, otros como el concejal de Godoy Cruz Marcelo Corti se mantiene en la línea Cornejo. “No me siento representado por ninguna de las dos opciones, pero para el caso de que mi partido decida acompañar a Milei, yo no lo voy a hacer porque es mi límite“, sostuvo el dirigente más cercano a Horacio Rodríguez Larreta.
Para Corti, el apoyo a Milei dejaría afuera a muchos militantes y dirigentes que se referencian en el ala progresista de la centroderecha.
Lo curioso es que en la reunión que encabezó tanto Cornejo como Rodolfo Suarez y los intendentes, también estuvo Hebe Casado. En el documento que se publicó este miércoles, antes de la conferencia de prensa de Bullrich, la vicegobernadora electa del PRO quedó pegada a ese documento que fue cuestionado por el bullrichismo.
Punto de quiebre
El resultado del domingo resultó un golpazo para el ala duro del macrismo mendocino que se quedó en Cambia Mendoza, puesto que Bullrich sólo logró imponerse en Capital, en tanto que la ola liberal mantuvo su hegemonía en la provincia. Por ello, quedó condicionado en el nuevo escenario que se armará a partir del 10 de diciembre, con una Hebe Casado como su figura más fuerte y algunas figuras en la Legislatura.
La realidad del PRO local está marcada por su dispersión, pero es un reflejo de lo que está sucediendo en su mesa nacional desde el domingo. Los resultados que se han dado desde las PASO hasta las generales están dando forma, en principio, a una crisis de liderazgos: la declinación de sus principales figuras, incluido Mauricio Macri, y el paso al frente de nuevos referentes, entre ellos, Rogelio Frigerio, ganador en Entre Ríos, y Jorge Macri, electo en el bastión porteño.
Eso sí: todos son conscientes que con los resultados del domingo y el escenario de balotaje, la alianza que formó a JxC está casi a punto de resquebrajarse. En ese punto de quiebre, lo que ya se está configurando es un realineamiento de la oposición. “Tal cual venía, JxC va a dejar de existir“, aseguraron.
Lo que aflora es la desconfianza, porque en el PRO no hacen la vista gorda de que ya hay una parte de la UCR que se fue con Massa, mientras que otro sector del radicalismo hará esa resistencia y se mantendrá cercano al PRO.
Una fecha clave
Por lo pronto, en este escenario en el PRO mendocino ya tienen una fecha clave: el 30 de marzo de 2024, se elegirán a las autoridades provinciales. El partido está intervenido luego de la ruptura de Omar De Marchi, que ostentaba la conducción a través del diputado nacional Álvaro Martínez.
De Marchi, claro: en La Unión Mendocina han ratificado que hay libertad de acción debido a la heterogeneidad de fuerzas en su interior. Algunos, como Jorge Difonso y ahora hasta Daniel Orozco, irán con Massa. Pero el Partido Demócrata y los Libertarios, como se sabe, fueron los ganadores del domingo gracias a Milei.
Incluso en el demarchismo hubo perfiles que apoyaron a Bullrich, como Gustavo Cairo. Desde LAUM indicaron que hay libertad en cuanto al balotaje, porque la agenda está puesta en lo local.
