Las principales consultoras privadas anticipan que la inflación de mayo marcará una nueva desaceleración, aunque sin perforar aún el umbral del 2%. Según las estimaciones relevadas por Ámbito, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicaría entre el 2% y el 2,3%, con una incidencia clave de las bajas en frutas, verduras y combustibles.

La proyección más alta corresponde a Econviews, que anticipa un 2,3% de inflación para el mes. “La fuerte baja en los precios de verdulería, con una caída acumulada del 5,7%, refleja una clara desaceleración en alimentos“, sostuvo Leila García Kerman, economista de la entidad. También destacó el efecto favorable de la reducción de precios en combustibles, promovida por el Gobierno nacional.

EcoGo, por su parte, estimó una inflación general del 2%, impulsada a la baja por una contracción del 0,5% en el rubro estacionales. No obstante, alertó que la inflación núcleo —que excluye precios regulados y estacionales— se ubicaría en el 2,7%, con mayor presión de los bienes que de los servicios. En tanto, los precios regulados habrían aumentado solo 1,8%.

El rubro salud fue el único que mostró subas por encima del promedio, con incrementos destacados en medicamentos como antihistamínicos, antibióticos y digestivos. Dentro de alimentos, las subas más pronunciadas se dieron en aceites, grasas, café y derivados de carne, mientras que frutas y verduras registraron retrocesos estacionales.

Equilibra y Analytica también coincidieron en una inflación en torno al 2%. La primera registró un alza del 0,8% en la tercera semana de mayo, tras una deflación del 0,2% en la segunda semana, influenciada por el “hot sale”. Analytica, por su parte, proyectó un 2,1% mensual y remarcó un incremento del 1,6% en alimentos, liderado por café, yerba y carnes.

La inflación de abril había cerrado en 2,8%, en baja respecto del 3,7% de marzo. En ese mes, el Gobierno aplicó un cambio en la política cambiaria —acordado con el FMI— que implicó una suba del 9% en el dólar oficial mayorista. Sin embargo, el impacto fue moderado y no se trasladó con fuerza a los precios.

Los analistas coinciden en que la desaceleración responde principalmente a factores transitorios: menores ajustes en tarifas reguladas, estacionalidad en productos frescos y acuerdos salariales por debajo de la inflación