El apagón masivo que se registró el miércoles por la tarde y que afectó a gran parte del país, entre ellas Mendoza, dejó varias secuelas, sobre todo en el comercio. Algunos comerciantes cerraron por seguridad y otros optaron por vender la mercadería a precio promocional.
Uno de los rubros más afectados fueron las heladerías que, en algunos casos, como Reggi Gelato optaron por vender la mercadería a precio promocional.
“No contamos con cámaras frigoríficas en el local, por lo que a medida que pasaban los minutos la mercadería se iba derritiendo y el dueño optó por abrir las puertas del local y vender los helados a un precio promocional“, aseguró a El Sol una de las empleadas del local ubicado en San Martín y Montevideo de Ciudad.

La joven contó que, si bien no estuvo presente, ya que trabaja en el turno de la mañana, se estima que las pérdidas son altísimas.
“Estimamos que unos 35 recipientes con unos 7 u 8 kilos de helados tuvieron que ser vendidos casi al costo“, explicó la joven que, además admitió que “fue mucha la gente que se sorprendió tras la iniciativa del dueño y accedió”.

Una tarde perdida
En el resto de los comercios del centro no hubo que lamentar pérdidas de dicha magnitud, pero sí los comerciantes expresaron que, en la mayoría de los casos, tuvieron que cerrar las puertas por no contar con sistema para vender.
“Básicamente, perdí una tarde de venta con el apagón. La gente no cuenta con efectivo y al no tener luz no se podía facturar con tarjetas y ese fue mi mayor perjuicio“, expresó Dante, encargado de una tienda de ropa.
José, responsable de un kiosco, manifestó que tuvo “una tarde con mucha venta porque la gente compraba gaseosas y algo para refrescarse por el calor”.
“Estuve a punto de perder todos los helados que conservo en el freezer”, reconoció.
“Se salvaron de milagro, media hora más y la mercadería iba directo a la basura. Me salvó que el freezer sea nuevo, sino sería otra la historia”, agregó.
Bianca, encargada de una tienda que vende accesorios para celulares, contó que “los dueños optaron por cerrar el local, ya que no había modo de corroborar los precios por falta de sistema”.

En tanto, en varios locales de la calle San Juan les ocurrió una situación que alarmó a muchos. Lo cierto es que muchos cerraron sus comercios por la falta de luz, bajaron las persianas de manera manual y cuando el suministro se restableció, en la mayoría de los comercios, éstas se activaron y se levantaron automáticamente, por lo que sus dueños, alertados por la situación tuvieron que acercarse para cerrar bien los comercios.

