La recaudación del Impuesto a los Ingresos Brutos (IIBB), principal fuente tributaria de las provincias, registró en marzo una caída real del 17,5% interanual a nivel nacional.
En el caso de Mendoza, la merma fue del 8,8% en el primer trimestre del año, ubicándose entre las más pronunciadas del país. Solo fue superada por los descensos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Provincia de Buenos Aires y Salta, según un informe de la consultora Politikon Chaco.
El retroceso se inscribe en un contexto de fuerte desaceleración inflacionaria y caída del consumo, lo que afecta de manera directa la base imponible de este tributo que grava la facturación.
En Mendoza, el ministro de Hacienda y Finanzas, Víctor Fayad, explicó que uno de los factores centrales fue el desplome de la base imponible de las entidades financieras, un sector clave en la estructura recaudatoria local.
“La base imponible en los bancos son los intereses que cobran por sus inversiones y préstamos. La tasa nominal de interés cae fuerte junto con la inflación”, detalló el ministro.
Si bien reconoció que “las tasas reales han crecido y la cantidad de préstamos también”, remarcó que la caída de la inflación interanual desde un 276% en mayo del año pasado a un 47,3% en abril de este año redujo drásticamente la nominalidad de las operaciones bancarias.
“Eso explica toda la caída de la base imponible del sistema financiero, que es un gran contribuyente de IIBB”, sostuvo Fayad.
El informe de Politikon advierte que este tributo viene mostrando caídas sostenidas desde abril de 2024. La baja se profundizó especialmente en marzo de este año, cuando alcanzó un 17,6% real negativo, una contracción similar a las registradas en julio y octubre del año pasado.
En términos absolutos, IIBB representó el 78,9% del total recaudado por las provincias en el período analizado, es decir, $6,5 billones.
Los datos locales
Entre enero y marzo de 2025, la recaudación total de la Administración Pública de Mendoza alcanzó los $882.786 millones, lo que implica un aumento nominal del 79% respecto al mismo período del año anterior.
Sin embargo, al descontar los efectos de la inflación, los ingresos provinciales mostraron un crecimiento real mínimo de apenas el 1%, lo que enciende alertas sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas.
Del total recaudado, $508.309 millones provinieron de recursos coparticipables enviados por la Nación —principalmente IVA, Ganancias y combustibles—, mientras que los $374.477 millones restantes correspondieron a impuestos provinciales.
Entre estos últimos, se destacaron Ingresos Brutos ($240.932 millones), regalías ($44.285 millones), Automotor ($33.466 millones), Sellos ($26.628 millones) e Inmobiliario ($23.611 millones).
En términos reales, los fondos de origen nacional crecieron un 19% en el trimestre, apuntalados por dos factores excepcionales: la restitución del impuesto a las Ganancias para trabajadores en relación de dependencia —vigente desde septiembre de 2024— y la eliminación del impuesto PAIS, que incrementó la recaudación del IVA aduanero, particularmente en enero.
El contraste lo marcan los recursos propios. A pesar del fuerte aumento nominal, su variación real fue prácticamente nula, lo que refleja una caída en la capacidad de recaudación genuina de la provincia.
Este fenómeno está estrechamente relacionado con la desaceleración inflacionaria, la caída del consumo y el avance de la informalidad, que afectan particularmente al impuesto sobre los Ingresos Brutos, el tributo más importante para las finanzas mendocinas.
