El Consejo Empresario Mendocino (CEM) publicó un extenso informe sobre las exportaciones mendocinas y su evolución en la última década. En este documento, el dato más llamativo fue que la entrada de dólares a raíz de las ventas al exterior de 2024 cayeron en un 11% en relación con los datos de 10 años atrás.

Mendoza divide sus exportaciones en 4 categorías: Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA); Productos Primarios (PP); Combustibles y Energías (CyE); y Manufacturas de Origen Industrial (MOI).

Entre estas, durante 2024, Mendoza exportó bienes por 1.601 millones dólares, lo que representa un aumento del 22% respecto a 2023 y un 13% más que el promedio de la década 2014-2023. Sin embargo, esta cifra dista del máximo histórico de USD 1.806 millones alcanzado en 2012.

Este aumento nominal se explica por un considerable incremento del 58% en el volumen exportado, a pesar de una caída del 26% en el precio promedio por kilo de los productos.

Mendoza ante el país y Cuyo

A nivel nacional, Mendoza se posiciona en el octavo lugar entre las provincias exportadoras, pero su desempeño per cápita es menos favorable, cayendo al decimosexto puesto con 774 dólares por habitante, la mitad del promedio nacional (1.693 dólares)

En dicho apartado, las exportaciones mendocinas quedaron por debajo de San Juan y San Luis, quedando en el último lugar en la Región de Cuyo.

Sobre esto, el gerente Cámara de Comercio Exterior de Cuyo, Mario Bustos Carra, atribuyó el crecimiento de sanjuanino, principalmente al impulso de la minería, que “han trabajado muy bien”. Por el lado de San Luis, se destacó la venta de productos derivados de su pampa húmeda.

Sin embargo, también reconoció que “la caída (de Mendoza) puede deberse a que somos una provincia con un gran componente de manufacturas de origen agropecuario. Entonces, si las cosechas no han sido buenas, hemos tenido baja y si los precios han caído, también hemos sufrido esas consecuencias”.

Dentro del documento de los empresarios mendocinos se atribuyó la situación a una serie de factores:

  • Déficit fiscal.
  • Alta y crónica inflación.
  • Cepos y brechas cambiarias.
  • Elevada carga impositiva.
  • Una “maraña” de regulaciones.

La situación por sector

La división entre categorías para 2024 fue de 65% para los productos agropecuarios; 16% correspondiente a las manufacturas industriales; otro 14% a los productos primarios y un 6% final para los combustibles.

Llamativamente, hace 25 años, durante los inicios del siglo, la provincia basaba el 50% de sus exportaciones en combustibles y energía. Consultado por este abrupto cambio, Bustos Carra identificó que esta caída del sector se justifica por “políticas económicas nacionales en los últimos 20 años realmente desastrosas”, y por una “falta de inversión en YPF“.

La que hoy ocupa el primer lugar de las exportaciones: las Manufacturas de Origen Agropecuario, tiene entre sus principales productos en Mendoza, el vino fraccionado, el granel y el mosto concentrado.

Sin embargo, según los datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) en lo que va de 2025, todos estos productos presentaron caídas, tanto en su volumen exportado, como en el precio promedio y las exportaciones en sí.

Sobre este desfavorable contexto, Rodolfo Vargas Arizu, ministro de Producción de Mendoza y empresario vinculado a la producción vitivinícola, aseguró los datos se deben a “un tema arancelario”.

“Chile tiene arancel cero, y nosotros tenemos una diferencia grande. Si nosotros tendríamos cero y Estados Unidos pone 10% al resto, ahí sí nos va a beneficiar”, profundizó.

Los destinos de las exportaciones y la importancia de diversificar

Brasil, Estados Unidos y Chile se mantienen como los principales destinos, concentrando el 55% de las ventas. Mientras que mercados como el Reino Unido y Canadá se suman a los norteamericanos en las compras en productos como el vino. Brasil y Chile muestran estructuras de compra más diversificadas.

En este contexto, el ministro Vargas Arizu sostuvo que diversificar siempre es de vital importancia. En productos y en países.

“Ante esa situación, lo mejor es diversificar. Es el dicho de que nunca hay que poner todos los huevos en una misma canasta”, sumó Bustos Carra.

Para esto, Vargas Arizu definió cuál es un factor que podría reconfigurar la realidad del comercio exterior mendocino: lograr el arancel 0 con Estados Unidos.

La negociación con Estados Unidos es lo más importante que tenemos ahora”, sostuvo, y aseguró que un acuerdo “provechoso” podría mejorar los productos que ya se envían a ese país, como vino, aceite de oliva, frutas, pulpas y mosto.

Nuevos motores económicos

Para revertir la tendencia y diversificar la matriz productiva, tanto el informe del CEM como los entrevistados apuntan a nuevos sectores estratégicos:

Minería sostenible y moderna

El CEM estima que podría “multiplicar por cuatro nuestras exportaciones en las próximas décadas“. Bustos Carra afirmó que la “posibilidad de energía, la posibilidad de minería, son cosas que Mendoza no tiene que dejar pasar, tiene que aprovecharlas”.

Energía

Vargas Arizu mencionó el potencial en la zona árabe con combustibles y gas, incluyendo el gas licuado una vez se construya el puerto, que “nos va a abrir un abanico importantísimo”. Destacó la explotación de la parte mendocina de Vaca Muerta y la mejora de los pozos petroleros tradicionales.

Economía del conocimiento y tecnología

Bustos Carra enfatizó que “la tecnología, toda la economía del conocimiento. Mendoza es líder en ese tipo de cosas“.

Reformas y recuperación de áreas productivas

Para lograr este impulso, ambos funcionarios señalaron la necesidad imperativa de reformas estructurales. El ministro fue claro: “hay que hacer reforma impositiva y reforma laboral“.

Bustos Carra coincidió, enfatizando que estas reformas son cruciales para mejorar el desempeño económico general de Mendoza, no solo las exportaciones.

También subrayó la necesidad de recuperar hectáreas cultivadas que se perdieron debido a urbanizaciones y malas administraciones, para que Mendoza pueda “seguir siendo la potencia agroindustrial que hemos sabido ser”.

Finalmente, el gerente destacó que las micro y pequeñas empresas son el “soporte fundamental de la economía” y que la clase media argentina “ha sido siempre lo que le ha hecho progresar”, señalando que estos sectores están siendo postergados.