Una reciente y polémica decisión del Consejo de la Magistratura amenaza con postergar la resolución de la investigación que tiene como protagonista al juez federal Walter Bento, procesado como líder de una asociación ilícita que cobraba coimas para beneficiar a acusados en causas por graves delitos federales.
El Bentogate ha tenido considerables demoras y dilaciones. Ahora se sumó una nueva, tras la negativa de los jueces que integran el cuerpo a trasladar automáticamente todas las denuncias contra los magistrados a la Comisión de Acusación, donde se analiza si corresponde iniciar un juicio político para removerlos.
En el anterior Consejo de la Magistratura, que funcionó hasta abril con 13 miembros, las comisiones de Disciplina y Acusación estaban fusionadas. Con la nueva conformación del organismo, con 21 integrantes y presidido por el titular de la Corte, Horacio Rosatti, se separaron.

Acusación quedó a cargo del diputado del PRO, Pablo Tonelli, el consejero que lidera la investigación contra Bento. Y Disciplina -donde se analiza si les cabe alguna sanción menor a los jueces- es presidida por la senadora María Inés Pilatti de Vergara (Frente de Todos).
Según publica el diario La Nación, el viernes 15 de julio Tonelli y la senadora radical Silvia Giacoppo (vicepresidenta de Disciplina) reclamaron que los expedientes contra 70 jueces pasen directamente a la Comisión de Acusación. Entre ellos, el de Bento.
El pedido calentó la reunión de la Comisión de Disciplina, que no se juntaba desde febrero. Pilatti de Vergara propuso discutir la solicitud y los representantes de los jueces en pleno se opusieron. El debate terminó con la idea, apoyada por los consejeros del kirchnerismo, de posponer una decisión.
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Los argumentos de los magistrados que rechazaron la solicitud fueron muy variados: jueces denunciados por el contenido de sus fallos; dictámenes con pedidos de desestimación; sumarios sin movimientos en tres años; casos que sólo implicarían una sanción disciplinaria; presentaciones por causas penales que ya fueron archivadas; y el requerimiento para que Tonelli y Giacoppo fundamentaran sus demandas en cada expediente.
El senador kirchnerista Martín Doñate, en consonancia con los jueces, afirmó era imposible analizar los 70 casos de magistrados investigados y pidió posponer el asunto hasta la próxima reunión. Eso finalmente fue lo que se resolvió, pese a los cuestionamientos de Tonelli, quien manifestó que sus pedidos estaban fundados.
“Esto puede atrasar todo. Por ahí se analizan la semana que viene, después de la feria. O tal vez habrá que esperar hasta octubre”, ejemplicó Tonelli, quien lamentó la decisión, aunque reconoció que no está sorprendido por la “actitud corporativa” de los jueces.
El legislador macrista, además, aseguró que ya tiene listo el dictamen contra el magistrado. Una de las últimas pruebas que se incorporó fue la pericia contable realizada sobre los bienes del titular del juzgado federal 1 de Mendoza y de su familia. Ese informe, que tiene más de 550 páginas, reflejaría algunas inconsistencias en las cuentas de Bento.
La intención de Tonelli era presentar su dictamen en la Comisión de Acusación la semana próxima, con el regreso de la actividad tras la feria judicial. Pero ahora deberá aguardar que Disciplina le envíe el expediente para seguir adelante.
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Luego convocará a Bento para que haga su defensa. En el paso siguiente, los consejeros votarán -primero en Acusación y luego en el plenario- si se suspende al juez y se promueve su juicio político, para el que se requieren los votos de los dos tercios de los consejeros.
De ahí la necesidad de un consenso entre oficialistas y opositores para avanzar contra del juez. Según trascendió, ya existiría un acuerdo para formalizar el juicio político.
