“En el Gran Mendoza hay unos 100.000 ciclistas”, afirma Jorge Sánchez, experto vendedor de bicicletas y conocedor de la actividad fruto de sus años en el circuito local de los amantes de las bicis. Asimismo, el especialista destacó que en toda la provincia, “hay unas 200.000 bicicletas, unas 150 bicicleterías y sólo 20 casas especializadas en la venta de estos vehículos”.

Aunque se desconoce el número mundial de bicicletas, se estima que hay más de mil millones.

“Es impresionante cómo la gente se ha volcado a la bicicleta por razones de salud o de recreación”, apunta Sánchez, y detalla que en Mendoza “se están vendiendo unas 2.000 bicicletas por mes”.

El cambio de hábito avanza lento pero inexorablemente: con miles de automóviles que colapsan las principales calles del centro de la ciudad y con una grave contaminación del ambiente, los mendocinos ven cómo el “ciclismo urbano” es una salida saludable y un aporte fundamental para el cambio que necesita la gran ciudad.

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“Mendoza es el segundo polo de ciclismo urbano del país, después de Buenos Aires”, destaca Lucas Germán Burgos, titular de la Asociación Ciclistas Urbanos Mendoza (ACUM). Burgos además definió la actividad como: “El uso de la bicicleta como medio de transporte para distancias de entre cinco y siete kilómetros promedio. Cuando estas son mayores, hace falta complementar la bicicleta con otro medio de transporte, por ejemplo, en Mendoza se pueden subir las bicicletas al Metrotranvía”.

El  uso de la bicicleta para recorrer distancias cortas cobró vigencia después de la Segunda Guerra Mundial, cuando los automóviles congestionaron las ciudades. Desde aquel momento, la bicicleta fue una de alternativas para mejorar la habitabilidad de las ciudades.

En un listado internacional de ciudades más amigables para pedalear, Buenos Aires, la única latinoamericana que aparece, está en el puesto 14 de un índice que encabezan Amsterdam (Holanda) y Copenhague (Dinamarca). Allí, 40 por ciento de los desplazamientos se hacen en bicicleta.

 

La bici es probablemente el medio de transporte urbano más común en todo el mundo. Aunque se desconoce la cantidad de bicicletas en el mundo, se estima que hay más de mil millones.

Mirando desde Mendoza

Burgos señaló que el ciclismo urbano pretende “redemocratizar el espacio público” para que las calles puedan ser compartidas en términos de “movilidad urbana amigable”.  

Afirmó asimismo que no hay registros, ni encuestas ni estadísticas que indiquen cuántos ciclistas hay en Mendoza.

Destacó no obstante como logros muy importantes de los últimos años, las ciclovías en varias comunas, la intermodalidad de la bici con el Metrotranvía, y las bicicletas públicas que ya se usan en cuatro departamentos.

Mirando hacia el futuro, Burgos dijo que están trabajando para organizar en Mendoza el Primer Encuentro Nacional de la Red Argentina de Ciclistas Urbanos.

 

La bici en Mendoza

Burgos reconoce que hubo un crecimiento importante en el uso de la bicicletas aunque subrayó que el problema más grande con el que se encuentran los fanáticos de la actividad, es la falta de estacionamientos con las condiciones necesarias.

“Tenemos una necesidad imperiosa de  generar espacios para estacionamiento. Llevamos 6 años pidiendo esto, pero vemos prórrogas, rechazos, negativas para implementar la habilitación en las playas de estacionamiento. No entendemos por qué la negativa por parte de la Ciudad de Mendoza en implementarlo”, apunta.

“También llamamos la atención sobre otras iniciativas como el proyecto para que los edificios nuevos, sobre todo los públicos, deban contener espacios de estacionamiento para bicicletas”, afirma.

Por su parte, Javier Pasera, a cargo del programa “En la bici”, de la Municipalidad de Mendoza, respondió a la problemática del estacionamiento. “Todo esto depende de un cambio cultural. En la medida que exista la necesidad de las bicicletas, crecerá la exigencia por la infraestructura que se necesita”, aclaró.

 

En el Gran Mendoza

Capital y Godoy Cruz armaron un programa en conjunto que se llama “En la bici”. Todos los días se hacen 200 viajes, cuenta con siete estaciones donde los 3.000 inscriptos pueden retirar las bicicletas y usarlas durante una hora. La pueden devolver luego en la estación más cercana.

Los chicos que atienden la estación “Terminal”, frente al Hospital Central, dijeron que “los turistas usan mucho el servicio, sobre  todo los europeos que tienen toda una cultura con este transporte”.

Aclararon que no todos los usuarios son jóvenes: “Hay también personas grandes que como un vecino nuestro, que usa la bicicleta una hora en la mañana y otra en la tarde”.

La experiencia del ciclismo

El experto Sergio Ambrosi, propietario de la tradicional bicicletería del mismo nombre en Godoy Cruz y miembro de la Peña de Veteranos del Ciclismo de Mendoza, hace años que sale a andar con sus compañeros de ruta. Conoce todos los circuitos en el llano como en la montaña y el piedemonte, y se animó con los números en el Gran Mendoza.

“Habrá unos 200 ciclistas que salen a la ruta tres o cuatro días por semana y andan no menos de 80 kilómetros”, destacó y aclaró que “ellos no usan las bicisendas pero necesitan mayor protección de la ley porque arriesgan mucho en la ruta”. Puso como ejemplo el comportamiento de los europeos respecto de los ciclistas y los peatones: “Allá no te corren con la bocina como hacemos en Mendoza”.

Asimismo, Ambrosi detalló que “los de mountain bike serán unos 600” y definió como categoría a los “ciclo-turistas: serán unos  1.000 que andan todos los días y tienen circuitos urbanos. Están muy limitados por el tránsito. Tienen problemas con las ciclovías las que deben tener más continuidad, a veces son angostas y están cortadas”.

Mencionó también a los que van a trabajar: “Serán unos 2.000. Deben enfrentar la inseguridad que es muy  grande: por los robos y porque los automovilistas no los cuidan. Además, no hay estacionamientos”.