El Gobierno de Mendoza podría jactarse de alcanzar este año un hito económico: con una inflación anualizada que ronda el 150%, adjudicó recientemente la compra de miles de unidades de pan dulce y de garrapiñadas de maní con valores que estuvieron muy por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC). En comparación con fines de 2023, los precios de ambos productos aumentaron sólo 35% y 9,2%, respectivamente.

Sin embargo, detrás de este fenómeno se abre un gran interrogante, vinculado con los precios que pagó anteriormente el Ejecutivo provincial por los mismos productos típicos de la mesa navideña.

Un clásico de fin de año

Todos los años el Ejecutivo provincial adquiere, mediante licitaciones públicas, diferentes artículos destinados a “cubrir la asistencia alimentaria de personas de los sectores vulnerables de la Provincia en las épocas festivas navideñas”. En esta oportunidad, los productos elegidos fueron pan dulce y garrapiñadas de maní.

En tal sentido la Dirección de Contingencias, dependiente de la Dirección General de Desarrollo Comunitario del Ministerio de Gobierno, planeaba gastar $118.750.000 para comprar 50.000 unidades de pan dulce (a razón de $2.375 cada uno) y $23.702.500 para adquirir la misma cantidad de garrapiñadas (con un valor unitario de $474,05).

El monto de ambos presupuestos era de $142.452.500. Sin embargo, las adjudicaciones estuvieron muy por debajo de esa cifra.

En el caso del pan dulce, el proceso fue adjudicado a la empresa Oeste Proveeduría, que presentó una oferta de $64.9000.000, o $1.298 por cada envase de 400 gramos. El ahorro para el Gobierno fue de $53.850.000.

Mientras que Distribuidora Alvear ganó la licitación de las garrapiñadas, con una propuesta de $13.375.000 ($267,50 por bolsa de 80 gramos). Aquí el ajuste fue de $10.327.500.

Así las cosas, Ejecutivo destinó 45% menos de lo que planeaba invertir en la compra de los clásicos productos de las fiestas de fin de año. El ahorro fue más que significativo:  $64.177.500.

Precios y dudas

Sin embargo, al comparar los valores que pagó el Gobierno en los últimos dos años por esos mismos productos el año pasado surge la primera sorpresa.

En 2023, el Gobierno destinó $959 por cada pan dulce y ahora abonó $1.298. Mientras que el costo de la bolsa de garrapiñada pasó de $245 a $267,50. Los incrementos fueron de sólo 35% y 9,2%, respectivamente.

Hay que recordar que la inflación registrada en Mendoza en los últimos doce meses fue de 153,3%, de acuerdo con los datos oficiales hasta noviembre de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE).

¿Cómo se explica que los valores de los artículos alimenticios típicos de las fiestas de fin de año aumentaran en 2024 muy por debajo de la inflación? La respuesta hay que buscarla en las licitaciones públicas de años anteriores, durante la gestión de Rodolfo Suarez.

En el proceso de 2022, el Ejecutivo pagó $214 por cada unidad de pan dulce; un año después, fueron $959. Un incremento de 350%, sensiblemente superior a la inflación anual, que llegó a 216,5%. En ambos casos, la empresa que ganó las licitaciones fue Oscar Rubén David.

Así las cosas, mientras que este año los precios se ubicaron por debajo de la inflación, en 2023 se observó un incremento desproporcionado en comparación con dicho índice. Esta fluctuación en los valores plantea interrogantes sobre las condiciones y decisiones que influyeron en los procesos de adjudicación.