Una semana de incertidumbre y desesperación. Ese es el panorama que enfrentan los casi treinta lavacoches que desde el pasado sábado se vieron obligados, por decisión de la Policía de Mendoza, a cesar sus actividades en las inmediaciones del Club Mendoza de Regatas, en el Parque General San Martín.
Pese a la masiva muestra de apoyo, que se tradujo en cientos de firmas en un petitorio, la respuesta de las autoridades provinciales no llegó.
De acuerdo con lo referido a El Sol por los propios trabajadores “ni la Dirección de Parques y Zoo ni el Ministerio de Seguridad de Mendoza se han pronunciado sobre la situación y la preocupación crece, porque la mayoría de los que estamos acá somos sostén de familias”.
Apoyo incondicional de los socios
Mientras tanto, la comunidad que transita habitualmente la zona, especialmente los socios del club, no cesa en su apoyo.
Cerca de mil personas ya firmaron un petitorio para exigir el regreso de los lavacoches. La adhesión no cesa y de hecho este viernes, unas 200 personas más se pronunciaron a su favor y no dudaron en destacar la calidad humana y laboral de los hombres.

“Se trata de gente muy buena, trabajadora y de buen corazón. Son personas muy honestas a las que conocemos desde hace muchos años”, aseguraron varios de los firmantes a este medio.
Además, resaltaron el valor adicional de su presencia: “Ellos no solo lavan los vehículos, sino que también los cuidan. Son personas muy respetables que merecen seguir trabajando”.

“Solo pedimos trabajar”
“Estamos desesperados porque somos sostén de familia y nadie nos da una respuesta. Solo pedimos trabajar como lo hemos hecho a lo largo de estas casi tres décadas, ganándonos el pan de cada día, sin molestar a nadie“, expresó David, uno de los históricos trabajadores afectados, transmitiendo el sentir de todo el grupo.
La medida policial que los apartó de su lugar de trabajo ha dejado a estas familias en una situación crítica, sin la posibilidad de generar ingresos y con la incertidumbre de no saber cuándo podrán retomar sus labores.
Detalles de la intimación policial
La problemática escaló el fin de semana pasado, cuando la Policía llegó a las adyacencias del club para intimar a los trabajadores a retirarse, justificando la medida en el artículo 58 del Código Contravencional.
El mismo prohíbe la limpieza de vehículos en la calle si no se tiene permiso, sancionando a quienes ofrezcan este servicio sin la debida autorización.
La orden que recibieron por parte de los uniformados fue clara: debían abandonar la zona antes de las 14, bajo amenaza de ser “llevados” y “procesados” si no cumplían.

Desde ese día hasta la fecha, el grupo de lavacoches no ha podido regresar a sus puestos.
