La Cámara Baja dio media sanción por unanimidad al proyecto de ley que propone denominar a la Estación Terminal de Ómnibus de Mendoza con el nombre Padre Jorge Juan Augusto Contreras, en homenaje al humilde párroco que se destacó por su prédica y trabajo social a favor del desarrollo de la gente incluida en la franja más vulnerable de la población.

    La propuesta fue presentada por el diputado justicialista Gustavo Arenas. Los fundamentos del homenaje destacan que el cura nació, precisamente, en el mismo distrito donde se emplaza la Terminal: San José, Guaymallén, el 27 de abril de 1925, y su humilde cuna marcó su impronta para dedicar su vida a trabajar codo a codo con los sectores más desprotegidos de la comunidad, hasta su fallecimiento, el 24 de agosto del 2008 en Godoy Cruz.

    De esta manera, imponer su nombre a la Terminal representa una manera de hacer perdurar en la memoria colectiva de Mendoza el ejemplo de compromiso inclaudicable del Cura de los Humildes, con las comunidades donde se desempeñó con afecto y gran voluntad. Simultáneamente, el proyecto de ley cuenta con numerosas adhesiones, como la del capellán de la Penitenciaría provincial, Roberto Juárez, y el cura a cargo de la parroquia godoicruceña Virgen Peregrina, del barrio La Gloria, Rubén Laporte, más diversas instituciones.

    Estos apoyos constituyen un aspecto bastante significativo, ya que surgen de dos de los enclaves más sensibles donde Contreras desarrolló su silenciosa labor pastoral, junto a comunidades generalmente privadas de la atención necesaria. Por eso, la verdadera dimensión que alcanzaron la magnífica obra y la impronta tercermundista del desposeído sacerdote, a quien no le importaba privarse de lujos y comodidades a la hora de predicar el Evangelio en zonas estigmatizadas como conflictivas, se reflejó en toda Mendoza con sentidas muestras de dolor ante su desaparición física.