Mario Guillermo Montoto no aparece en decretos ni firma contratos, pero su influencia recorre de forma transversal los principales circuitos de la seguridad estatal en Mendoza. Detrás de importantes empresas adjudicatarias de servicios tecnológicos críticos para la provincia, como Danaide (videovigilancia urbana) y Surely (rastreo satelital de detenidos), asoma este histórico exmilitante de Montoneros, hoy transformado en uno de los principales proveedores del país en materia de seguridad electrónica.

El pasado lunes 2 de junio pasado, mediante el decreto 1188/2025, el Ministerio de Seguridad adjudicó a Danaide un contrato por $5.914 millones para renovar y mantener el Sistema Integral de Videovigilancia. Fue la única empresa que atravesó los filtros para ser admitida en la licitación.

El decreto, firmado por el gobernador Alfredo Cornejo y la ministra Mercedes Rus, incluye la provisión, instalación y operación de cámaras urbanas y rurales, sistemas de reconocimiento facial, almacenamiento en la nube y georreferenciación. Todo conectado en tiempo real con las fuerzas de seguridad y el Poder Judicial. La reciente adjudicación se justificó oficialmente por “conveniencia técnica y económica” y por la necesidad de mantener operativo un sistema considerado “crítico”.

Danaide ya fue adjudicataria en 2022 de una licitación por $301 millones, que luego se amplió con adicionales. En 2023 se sumó un convenio de adecuación de precios. Con reciente acuerdo, la firma acumula más de $6.452 millones en contratos estatales.

El caso de Surely, dedicada al monitoreo satelital de personas mediante tobilleras electrónicas, completa el esquema. Desde 2017 es contratada reiteradamente por el Ministerio de Seguridad: en total, acumula acuerdos por más de $4.080 millones a través de diferentes licitaciones públicas.

Contratos en Mendoza

📊 Surely (monitoreo satelital de detenidos)

DecretoFechaMonto adjudicado
93809/06/2017$6.432.030
2.00907/12/2021$155.945.520
2.58505/12/2024$3.918.139.950

🔸 Total adjudicado: $4.080 millones


📊 Danaide (sistema de videovigilancia)

DecretoFechaMontoObservación
22809/03/2022$301.848.800Contrato inicial
2.19523/10/2023$176.497.331,52Actualización
2.37219/11/2024$9.253.440Ajuste
2.89827/12/2024$50.436.000Ampliación
1.18830/05/2025$5.914.399.931,48Renovación 24 meses

🔸 Total adjudicado: $6.452 millones


Ambas compañías, que controlan sectores clave de la infraestructura de seguridad pública provincial, firmaron con Ejecutivo provincial contratos que, en total, superan los $10.500 millones.

La mano invisible

Aunque Surely y Danaide figuran en el Boletín Oficial, lo que no está tan claro es el entramado societario ni la identidad del operador principal que maneja la columna vertebral tecnológica de la vigilancia en Mendoza.

Es una especie de “Gran Hermano” mendocino, que opera bajo una red de empresas donde Montoto no aparece en los papeles, aunque su cercanía con los socios visibles es indisimulable.

Su apellido es citado recurrentemente por empresarios, exfuncionarios y expertos del sector. Como ironizó una fuente con conocimiento del mercado: “Diseña los sistemas de videovigilancia que previenen delitos. Y si fallan, también provee las tobilleras para vigilar a los delincuentes en libertad condicional. Es un ‘Win-Win’, un negocio en el que siempre gana”.

Este esquema se replica en otras jurisdicciones: empresas vinculadas con Montoto firmaron contratos similares en Buenos Aires, Rosario, La Plata, Tigre y Mar del Plata. En tal sentido, vendieron drones, tobilleras electrónicas, sistemas de reconocimiento facial y equipos de seguridad a nivel nacional.

Los socios visibles

Ambas empresas comparten un patrón: una red societaria con vínculos familiares y figuras que se repiten en estructuras legalmente diferenciadas, pero operativamente conectadas.

  • De acuerdo con registros oficiales, Hernán Pablo Carzalo es el presidente de Danaide y Juan Agustín Carzalo figura como director suplente.
  • Hernán Carzalo fue socio de Montoto en Tecnoview, otra firma del rubro videovigilancia en la que también participó Roberto Andrés Carzalo.
  • Éste último fue director de Surely, y previamente integró Consularqui S.A., empresa presidida por Montoto junto a Claudia Spinelli.
  • La familia Carzalo participa además en firmas activas en áreas estratégicas del Estado: minería, mantenimiento edilicio, construcción e importaciones técnicas.

Aunque Montoto se mantiene lejos de los cargos formales, su influencia es estructural. Comparte socios, controla redes y opera con un modelo discreto y eficiente. No necesita figurar en documentos oficiales: su sello está en los acuerdos y las decisiones.

El método Montoto

Durante los años 70, Montoto –alias “Pascualito”- fue apoderado legal y asistente personal de Mario Firmenich en la conducción montonera. Aunque no estuvo detenido, fue un actor clave en las negociaciones que culminaron con los indultos de 1989 y 1990.

Incluso, un artículo del diario Clarín resaltó que ante presuntas resistencias internas en el gobierno de Menem, Montoto redactó personalmente fragmentos de los decretos que beneficiaron tanto a represores como a exguerrilleros.

La trayectoria de Montoto es una parábola política y empresarial singular. Católico ferviente y obsesivo del bajo perfil, tras la dictadura apostó por el mundo de los negocios. Mal no le fue: su ascenso de militante montonero a referente del sector de seguridad fue largo pero muy exitoso.

Como otros excompañeros de la violenta militancia de los 70, encontró en el Estado un cliente constante. Paradojas del destino: policías y militares, los enemigos de su juventud, fueron socios y empleados de sus emprendimientos.

El magnate de la videovigilancia

Con el correr de los años, Montoto perfeccionó un modelo de influencia silenciosa. Así logró posicionarse como proveedor de los gobiernos de diferentes signos políticos.

A comienzos de siglo, su reconversión empresarial tuvo un momento clave con la fundación de la Corporación para la Defensa del Sur (Codesur), firma orientada a la venta de equipamiento militar.

En 2008 creó Global View, que instaló cámaras en Buenos Aires, Rosario, La Plata y Mar del Plata. En 2012 vendió el 85% de esa empresa a la japonesa NEC por 30 millones de dólares, conservando una participación minoritaria.

Pero Montoto no abandonó el negocio. Todo lo contrario: lo multiplicó. A través de Surely y Danaide, su red siguió expandiéndose. Sus empresas ganaron licitaciones millonarias en todo el país, siempre en el rubro más sensible: la vigilancia estatal.

El exmontonero nacido en La Plata hace 67 años conoce bien los pasillos del poder. Su fuerza no depende de cargos visibles, sino de relaciones duraderas, favores cruzados y una obsesiva construcción de perfil bajo.

Además, demostró una capacidad notable para prosperar en contextos políticos disímiles, con la llamativa habilidad de ser funcional a cualquier gobierno, sin importar su color.

La seguridad no es ideológica, y Montoto lo entendió antes que nadie. Por eso sus empresas prosperaron bajo gestiones peronistas, radicales o libertarias. Fue cercano a Néstor Kirchner, proveedor del gobierno de Mauricio Macri y anfitrión de Javier Milei en un reciente evento privado de la Cámara de Comercio Argentino-Israelí, que él mismo preside.

Javier Milei y Mario Montoto, en un reciente encuentro de la Cámara de Comercio Argentino-Israelí.

Su influencia no depende del contexto político: se adapta, sobrevive y gana. Esa habilidad lo convirtió en uno de los actores más poderosos del negocio de la seguridad electrónica en Argentina.

Antecedentes públicos

Sus lazos políticos encontraron un obstáculo en Cristina Kirchner, cuyo entorno siempre desconfió del empresario. Incluso en noviembre de 2018, la expresidenta denunció públicamente que técnicos sin identificación intentaron colocar cámaras frente a su departamento en el barrio porteño de Recoleta.

Los trabajadores se presentaron como empleados de la empresa Danaide, que tras el escándalo emitió un comunicado informando que se encontraba realizando tareas contratadas por el Ministerio de Seguridad porteño.

También aclaró que los trabajadores “se presentaron, se identificaron e informaron la tarea que iban a realizar”. Finalmente, el operativo fue cancelado por solicitud del personal de custodia de la actual titular del PJ.

En el ámbito judicial, el nombre de Montoto fue mencionado en el expediente del “caso D’Alessio”, cuando el fiscal Carlos Stornelli se refirió a él como “mi hermano” en un intercambio con el falso abogado Marcelo D’Alessio, según audios difundidos por el juez Alejo Ramos Padilla en 2019.

D’Alessio aseguraba que Montoto era “el dueño de todas las cámaras de seguridad del país, socio de Hadad y con el 50% de Infobae”. Este último punto fue desmentido públicamente por el empresario de medios.