Foto ilustrativa.

El 30 de noviembre se celebró el Día del Influencer y en Mendoza ya son varios los que se dedican a este sector de la nueva economía y que, según ellos, “se puede vivir con este trabajo”. A pesar de que los precios a cobrar pueden ser diversos, los creadores de contenido han realizado una especie de pacto, entre una determinada comunidad, para “establecer montos fijos”.  

Si bien las tarifas por publicaciones patrocinadas varían por la cantidad de usuarios que le siguen, el engagement y el tipo de contenido que se le exige al creador. En la actualidad, se han convertido en actores claves para la promoción de marcas locales y productos. 

Lejos de criticar que se conozca que los influencers cobran, Merlina Oliverio reconoció que “es importante que las personas sepan que es nuestro trabajo, sobre todo, porque es una realidad que se gana dinero con esto”

Los precios que se manejan se pueden dividir en diversas categorías y planes de producción. Si se centra en tan sólo una historia en Instagram, el monto puede ir desde los $17.000 hasta los $55.000 (en caso de que se desee acceder al paquete de 5 historias).   

En cuanto al formato reel y creación de video en TikTok, los precios pueden ir de $90.000 a $110:000. Si se trata de reseñas de comida, se debe tener presente las entradas, principales, postres y bebidas de los involucrados en la realización audiovisual. 

El paquete más costoso que se maneja es el que se ofrece con historias en Instagram, más reel, TikTok y seguimiento mensual. Este último puede alcanzar un total que ronda los $260.000.  

Sin embargo, se debe tener en cuenta que todos estos montos pueden modificarse a raíz del lugar donde se encuentre la empresa y la extensión del recorrido que deba hacer el influencer.  

Un precio diferencial 

Marcos Estebenez, mejor conocido como “Soy un tal Marcos” en las redes, explicó que existen casos en los que se le hace una “atención”, cuando se trata de emprendimientos provinciales que recién están comenzando. 

Al margen de que no todos los creadores de contenido ofrecen esta reducción de los precios, existe una cierta “camaradería” entre una gran parte de los integrantes del sector. 

Incluso, Merlina Oliverio fue una de las pioneras en, de cierta forma, gestionar la decisión de que gran parte de la comunidad se manejara en lo posible bajo los mismos costos. Esto con el motivo de no “quitarle el trabajo” a nadie y que, como se suelen decir entre ellos, “el sol salga para todos”.

Ludopatía y apuestas online

Los casinos onlines, en el último tiempo, han recurrido a los creadores de contenido para difundir sus aplicaciones y así fomentar las apuestas. Dicha situación está siendo seguida muy de cerca por el Gobierno nacional, a tal punto que el proyecto de ley para combatir la ludopatía tuvo media sanción en la Cámara de Diputados.

Lo llamativo, reconocen los influencers mendocinos, es que se ofrece mucho dinero para publicitar en las redes sociales. Oliverio confirmó que se le ofreció por una historia de Instagram $300.000, dinero que ella rechazó por “creer más en mis valores”.

La insistente forma con la que operan las empresas de apuestas.

“No solo rechacé la oferta, sino que hice una historia en mi cuenta exponiendo la situación. Es algo que no comparto y las personas que me querían contratar eran muy insistentes, por eso decidí salir a hablar sobre lo que se me había ofrecido”, sentenció.

Algo similar le sucedió a Marcos Estebenez, quien confesó que en su caso le hablaba una empresa de México y “con cifras realmente importantes”. Entendiendo el trasfondo de la problemática, el tiktoker no aceptó la propuesta pero remarcó que “te ofrecen mucha plata y cualquier otra persona puede dudar en aceptarlo”.