Cuando se creía que la pandemia de coronavirus había terminado, un leve repunte puso en alerta a las autoridades sanitarias de Mendoza y advirtieron que los ciudadanos no bajen la guardia. De acuerdo con el informe de vigilancia epidemiológico del Ministerio de Salud, en la última semana se han testeado entre 400 y 500 personas, entre ambulatorios e internados, y de ese total el 8% dio positivo de Covid-19.

La responsable del área de Epidemiología, Andrea Falaschi, advirtió a El Sol que son muy pocas las personas que han tenido que ser internadas por esta situación y destacó que el efecto de la vacunación ha sido muy importante para disminuir la tasa de letalidad y las necesidades de internación.

Respecto a quiénes están siendo afectados por coronavirus en la actualidad, la funcionaria recalcó que, en la mayoría de los casos, son adultos mayores.

Ómicron, la variante dominante

Desde el 2022, la variante Ómicron se convirtió en la dominante en el mundo entero y aún persiste en Mendoza.

“Para poder secuenciar y hacer la vigilancia, el virus tiene que ser detectado mediante un PCR, los test rápidos no sirven para eso. Y desde la semana 1 hasta la actualidad lo que hemos observado es variante Ómicron BQ.1 o XBB, en tanto, la subvariante EG.5.1 no ha sido detectada en la provincia”, enfatizó Falaschi.

La EG.5.1 circula en más de 50 países, de hecho, en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) también fue detectada, pero no en Mendoza y tampoco se ve un aumento en la incidencia que haga pensar que ha ingresado otra variante a la región.

El foco en la vacunación

La gente se olvidó de lo pasado durante la pandemia y es muy necesario que tomen conciencia que la vacunación es la única que salva vidas.

“Es necesario que se respeten las medidas de control de la enfermedad y que los mendocinos asistan a los centros asistenciales correspondientes a colocarse las dosis pertinentes”, enfatizó la epidemióloga.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) determinó que los mayores de 50 años, con o sin comorbilidades, se transforman en personas de riesgo ante el Covid-19, por lo que este grupo debe vacunarse dos veces al año, con un espacio de 4 meses de distancia entre cada dosis.

En tanto, los menores de 50 años, deben colocarse una dosis anual.

“La verdad es que la población se ha relajado bastante, ya no percibe esto como un riesgo y justamente fueron las vacunas las que hicieron que bajara la letalidad, pero como toda enfermedad, si uno no cumple con los calendarios de vacunación aumentan los riesgos de contagio”, cerró Falaschi.