Como un precalentamiento de candidatos para el 2015, el ministro Marcelo Costa y el intendente Alfredo Cornejo debatieron ante empresarios la necesidad de contar nuevamente con un banco estatal. Para el funcionario provincial, es una posibilidad para mejorar el crédito al sector productivo de Mendoza. En cambio, para el radical, no es conveniente en este momento contar con una entidad pública porque primero hay que hacer eficiente el gasto público del Estado.
Ambos políticos fueron convocados por ADEN, la Escuela de Negocios empresarial y sirvió como un adelanto a los debates que se pueden dar el próximo año, netamente electoral. El eje fue discutir los argumentos a favor y en contra de volver a tener una banca pública en Mendoza, tras el cierre de los bancos estatales en los años 90. Hoy el agente financiero del Estado provincial es el Banco Nación, cuyo contrato se vence el año próximo, y la propuesta puede integrar la plataforma electoral del oficialismo para 2015.
El Ministro de Producción defendió la iniciativa que lanzó al asumir en esa cartera. “Necesitamos financiamiento”, aseguró Costa. Y agregó: “Las actuales herramientas -el Fondo de la Transformación y Cuyo Aval- no son suficientes para el desarrollo de la matriz productiva”. Ese fue el principal fundamento que dio el funcionario.
En cambio, Cornejo desestimó la iniciativa. “No es malo tener un banco. Lo que se cuestiona es la conveniencia de este momento”, definió el intendente radical. De hecho, Cornejo recordó que en la gestión de Julio Cobos se impulsó el mismo debate y hasta se sancionó una ley -todavía vigente- para recuperar la banca estatal mendocina, pero que finalmente quedó sepultada posteriormente con Celso Jaque. “Lo que hay que discutir es qué hace el Estado con la matriz productiva y qué utilidad tendría un banco”.
“Las actuales herramientas -el Fondo de la Transformación y Cuyo Aval- no son suficientes para el desarrollo de la matriz productiva”, Marcelo Costa
Para saldar algunas dudas de la audiencia, Costa insistió en que no se volverían a cometer errores del pasado y que “el banco no prestaría asistencia financiera a la Provincia. Siempre será mejor tener un banco que destine los depósitos de los mendocinos al crédito mendocino”, enfatizó. A su vez, garantizó que la influencia política en la conducción de la entidad estaría limitada porque se designaría allí a gerentes y directivos con experiencia en la gestión bancaria.
“La oportunidad que se brinda para un banco provincial es única. En la gestión de Cobos y de Jaque se intentó un cambio de agente financiero y no se dio por una presión del Gobierno nacional. En el futuro, será difícil volver a hacer un cambio de agente o crear un banco estatal”, sostuvo Costa.
Cornejo refutó el proyecto oficial señalando al principio que “la cultura popular mendocina quiere tener un banco. Y la verdad es que el banco público fue un fracaso rotundo”, señalando la mala gestión en la conducción de las dos entidades financieras, el Mendoza y el Previsión Social, otorgando créditos que no se pudieron cobrar posteriormente a proyectos inviables.
“No es malo tener un banco. Lo que se cuestiona es la conveniencia de este momento”, Alfredo Cornejo
Y sacó cuentas: el Gobierno provincial necesitaría alrededor de 528 millones de pesos, aproximadamente, para fondear el proyecto, lo que incluye desde el personal, el alquiler de los locales, el acondicionamiento edilicio, el sistema informático y los trámites pertinentes ante el BCRA, entre otros. “Tendríamos que capitalizarlo con el 1 por ciento del PB -1100 millones de pesos- para tratar de influir en algo en el mercado financiero en el primer año”, enumeró.
Costa volvió a enfatizar en el hecho de que la banca estatal se necesita para financiar el sector productivo y económico de Mendoza. “Sería una herramienta para el crecimiento de la economía regional” garantizó. Y convino con Cornejo en que se necesitan alrededor de 500 millones de pesos para empezar desde cero. Pero recalcó que un banco provincial no tendría inconvenientes de tomar crédito a tasas internacionales. “No tener un banco es una anomalía”, sostuvo, parafraseando a Juan Pablo Montoya, funcionario sciolista. Y tomó como ejemplo de gestión al Credicoop.
Filoso en varios momentos, el intendente de Godoy Cruz apeló al argumento que el cornejismo ha utilizado en la Legislatura en el último año para refutar los distintos proyectos de endeudamiento solicitados por el Gobierno provincial. En esos términos, cuestionó que las dos gestiones justicialistas incrementaron la planta de personal y el gasto del Estado se hizo ineficiente en los servicios públicos. “Hay que reformular el Estado y el gasto público”, advirtió. En lugar de crear un nuevo banco estatal, Cornejo señaló que se pueden mejorar las negociaciones con los agentes financieros.
“No tener un banco es una anomalía”, Marcelo Costa
“Hoy, gobierne quien gobierne, no es útil tener un banco. Pero hay que hacer una tarea de reducción del Estado donde se gasta mal. Antes de cambiar la matriz productiva de Mendoza, hay que cambiar la matriz de funcionamiento del Estado”, concluyó. La última palabra de Costa sirvió para fundamentar que “el Estado en Mendoza es viable, pero hay que trabajar con eficiencia”.
Se coló la cuestión minera
En ese tren de argumentos, uno de los empresarios que se dieron cita -Adolfo Brennan- punzó a los oradores con una interrogante que por estos días está en la agenda. Tanto Cornejo como Costa coincidieron -una de las pocas veces en que ocurrió- en apegarse a la ley 7722, que regula la actividad. Una salida políticamente correcta.
El ministro aseguró que la discusión sobre la minería está en la matriz productiva y que “hay que hacerla en el marco legal, respetando el medio ambiente y cuidando el uso del agua”. Cornejo no estuvo lejos de esta afirmación: “Estoy de acuerdo que se hagan todas las actividades dentro del marco legal vigente”, destacó, aunque también consideró que la ley 7722 puede ser “inconcluso, incompleta y que ha sido cuestionada” en el ámbito judicial por los empresarios del sector. En esa línea, consideró que el banco estatal tendría que “apalancar” actividades de toda índole, incluídas las mineras, pero con proyectos rentables.
“La cultura popular mendocina quiere tener un banco. Y la verdad es que el banco público fue un fracaso rotundo”, Alfredo Cornejo
Chispas y candidaturas
Los nombres fuertes para competir en 2015 van asomando, algunos con más fuerza que otros. Cornejo y Costa ya tienen los trajes puestos en un territorio que comparten, Godoy Cruz.
De hecho, Cornejo hizo gala de su ironía para cuestionar a su vez a otros candidatos del oficialismo y al propio Costa en las gestiones que éste tuvo en la OSEP y en Hacienda. Por caso, para cuestionar el mal gasto público, criticó al ministro de Transporte Diego Martínez Palau que informa frecuentemente por Twitter sobre los semáforos con desperfectos, en lugar de cambiar el sistema por focos LED para seguir con los mismos inconvenientes de todos los días en los mismos sitios.
También mencionó a Matías Roby, ministro de Salud y que fue tentado por el PRO para ser candidato, al referirse a la distribución de los empleados públicos.”Me parece bien escuchar a un ministro, que no es justicialista y quizás sea candidato a gobernador, que quiere hacer trabajar al sector de la salud. No creo que haya que echar empleados. Hay que gerenciar bien el recurso humano”, aseguró el intendente radical y puso como ejemplo que la DGE “es un escándalo”.
“Hay errores que comete este gobierno, pero también hay que reconocer errores que cometió la gestión a la que perteneció Alfredo”, respondió Costa. Y justificó un caso -el de una auditora de farmacia de la OSEP que cobra 100 mil pesos mensuales- al señalar que se trata de un derecho adquirido en paritarias. A su vez, defendió que la gestión de Francisco Pérez tenga el menor déficit público en los últimos 18 años.
Ambos hicieron aclaraciones antes y después del debate sobre la convocatoria de ADEN efectuada por Ricardo Greco. El disparador fue la posibilidad de tener una banca estatal, pero finalmente ambos se fueron por las ramas argumentativas como si fuera un repaso de lo que han discutido Gobierno y UCR en el último año.
“A Alfredo no le contaron que había que hablar de matriz productiva y a mi no me contaron que había que hablar sobre gastos del Estado. Estamos empatados”, sintetizó Marcelo Costa.
