Una vez más y en medio de los aumentos de tarifas energéticas, el senador nacional por Mendoza, Julio Cobos, propuso cambiar el huso horario de Argentina con la finalidad de ahorrar energía. La idea no es nueva: ya había presentado un proyecto en 2022, pero que no fue tratado en el Congreso.

En el 2004, mientras gobernaba Mendoza, Cobos hizo que los mendocinos retrasaran una hora sus relojes, por lo que la vida administrativa y comercial de la provincia quedó en el mismo huso horario de Chile.

Un año después, se crearon comisiones conformadas por diferentes especialistas para debatir sobre la continuidad o no del proyecto. Sin embargo, la iniciativa no prosperó y, desde entonces, Mendoza conserva el mismo horario que el resto del país: en el huso -3 al oeste del meridiano de Greenwich. Por estos intentos que no llegaron a buen puerto, la interrogante que surge es por qué Julio Cobos sigue insistiendo sobre una medida que ya fue desestimada en la provincia.

“En esa oportunidad sólo Mendoza cambió y el desfasaje con el resto del país generó dificultades fundamentalmente administrativas, por eso insistimos en presentarlo en el Congreso para que se aplique en todo el país. Esto no invalida que el planteo es razonable y con sustento científico”, justificó a El Sol, el senador nacional.

Julio Cobos, senador nacional.

Sus argumentos y un tibio apoyo en el Gobierno

A través de las redes sociales, el ex vicepresidente insiste en que el motivo de la propuesta es inobjetable desde el punto de vista científico y médico.

“Argentina está desfasada una hora (-3) del huso horario que le corresponde, que es (-4) eso afecta directamente en la calidad del descanso y recarga de energías de las personas (ciclo circadiano del sueño) por lo que, básicamente, forzamos al cuerpo a adoptar una acción por fuera de lo natural. Además, hay que optimizar las horas de
luz solar que hay en invierno y hacer más eficiente el consumo de energía”,
explicó.

El proyecto de Julio Cobos propone cambiar para aprovechar la luz solar.

Asimismo, Cobos argumentó que “en junio, en Mendoza, la hora oficial y la solar difieren en una hora y media, es decir, que nuestros alumnos cuando van a la escuela a las 7.30, en realidad son las 6 y esto es importante corregirlo“.

Tadeo García Zalazar, titular de la Dirección General de Escuelas (DGE) brindó su apoyo al proyecto planteado por Cobos, aunque aclaró: siempre y cuando se ponga en marcha en todo el país. De lo contrario, agregó el ministro de Educación, “sería inviable“.

Pero más allá del apoyo inicial, García Zalazar descartó la posibilidad de retrasar el horario de ingreso escolar, tanto en la mañana como en la tarde, por lo que eso implica para la organización familiar y del propio sistema educativo.

Los fundamentos científicos

Uno de los científicos que siempre apoyó la iniciativa del legislador radical fue el biólogo e investigador del Conicet y la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), Diego Golombek, que volvió a mostrar su adhesión asegurando que “Argentina está situada en el huso horario -3, es decir, 3 horas al Oeste del meridiano de Greenwich y eso no coincide con su huso horario geográfico, no tenemos el horario que corresponde a la salida de la puesta del sol y al mediodía“.

El científico manifestó que las provincias que más afectación tienen con el actual huso horario son las que se ubican más hacia el Oeste, ya que están mucho más desfasadas respecto a su horario natural.

“Es lógica una discusión racional y con evidencia que dé cuenta de cuál es el huso horario que nos corresponde. De acuerdo con la geografía nacional, el mismo tendría que ser el de -4 (4 horas al oeste de Greenwich) esto permitiría aprovechar la luz solar durante la mañana a lo largo de todo el año”, comentó.

Respecto a los beneficios que esta modificación generaría en las personas, Golombek enumeró que “sincroniza el reloj biológico, mejora el alerta y el estado de ánimo“.

Así mismo, el investigador sostuvo que el argumento de que el horario que tenemos ahora nos permite ahorrar energía ya no es más válido, ya que hay varios cálculos que indican que no hay un ahorro energético. Al contrario, en algunas instituciones como hospitales, se gasta más energía con el horario actual que con aquel que nos correspondería verdaderamente.

“Desde la cronobiología (el estudio de los ritmos biológicos) abogamos por este cambio de horario, sin embargo, somos conscientes que merece una discusión y para esto sirve la ciencia, para aportar evidencia científica para que los que toman estas decisiones se apoyen en cuestiones racionales”, sintetizó.

Qué dicen en el comercio mendocino

Por su parte, desde la Cámara Empresarial de Comercio de Mendoza refirieron que, por el momento, no se han reunido con los integrantes de la Comisión Directiva, por lo que no hay una postura tomada respecto a si este proyecto prosperará o no.

“Esto ya se planteó y se puso en marcha hace dos décadas y no funcionó, por lo que será necesario rever qué pasó en ese entonces, por qué falló y allí con los antecedentes marcaremos una nueva postura”, expresó el titular de la cámara, Adrián Alín.