A contrarreloj, para contener el fuego que avanzaba en el pedemonte de Mendoza, bomberos trabajaron sin tregua desde el sábado hasta el lunes cuando, finalmente, se logró contener los incendios desatados por el Zonda.
Como consecuencia de las 72 horas de maniobras intensas, tanto en la zona de Colonia Suiza, Luján de Cuyo y en El Challao, equipos de personal de bomberos sufrieron daños. Tal fue el caso del cuartel de voluntarios de Luján de Cuyo que, tras la catástrofe, hizo un llamado a la comunidad para lograr recaudar fondos y así poder reacondicionar su equipamiento y las movilidades.
Por otro lado, sus pares de la Ciudad de Mendoza organizaron una campaña para comprar un compresor y así cargar los tanques de protección de respiración autónoma.
El pedido de Luján
Carlos Gómez, presidente de Bomberos Voluntarios de Luján de Cuyo, señaló que durante las operaciones se deterioraron trajes, una antena de comunicación y se rompieron parabrisas, embragues, cubiertas y chapería de las camionetas al circular por lugares inaccesibles y luego, al enfrentarse a la voracidad de las llamas.
“El viento fue muy violento”, indicó Gómez y afirmó que no hubo momento de descanso.

El cuartel está conformado por 100 personas que ofrecen su servicio voluntario y que durante el fin de semana trabajaron en forma activa, con un recambio cada 12 horas.
“Estuvimos afectados a los dos incendios que tuvieron características muy diferentes. El de Luján fue muy violento porque se desarrolló en un corto plazo de tiempo con resultados devastadores”, explicó.
Y detalló. “El de Colonia Suiza se produjo por la rotura de un transformador en un bosque de pino. Este forestal tiene un aceite que es altamente combustible y una vez que se enciende, no para”.
Así, el primer turno de recambio de personal lo hicieron a las 6 de la mañana del domingo y, después, cada 12 horas se iban rotando.
Mendoza recibió la colaboración de personal de San Juan y luego de San Luis y Córdoba.

El voluntario, afirmó que este tipo de eventos no se solucionan “mágicamente”. “Hay recalentamiento de una gran superficie y las brasas no se apagan de un día para otro”, dijo.
Así perdieron, entre otras cosas, chaquetas, antiparras y guantes y, llegando a destino, los camiones atropellaron un cable y rompieron el frente de las unidades.
“Siempre que enfrentamos a este tipo de emergencias, lo primero que decimos es que hay que salvaguardar a la gente y después de intentar poner a resguardo los bienes materiales. Ha sido durísimo todo”, concluyó.
Quienes quieran colaborar pueden hacerlo a donaronline.org o a través de transferencia bancaria al alias BOMBEROS.LUJAN o Mercado pago bajo el alias bomberoslujan.mp.

La campaña de Ciudad
Los bomberos voluntarios de la Ciudad de Mendoza también comenzaron una campaña, pero para comprar un compresor, un elemento fundamental para cargar los tanques de oxígeno.
“En estos incendios forestales, no hicieron falta, pero los utilizamos cuando ocurrió el siniestro de la playa de San Agustín y es fundamental para respirar en estas condiciones extremas”, sostuvo Diego Díaz, jefe de bombero de Ciudad.
La tecnología cuesta a la fecha unos 5 millones de pesos, un monto inaccesible para los voluntarios, que no reciben aún el subsidio de Nación, que es de 6 millones de pesos anuales. Según explicó Díaz, aún está en trámite su certificado de operatividad.

Sin embargo, sí reciben una ayuda municipal de 600 mil pesos mensuales, con los que cubren los gastos del cuartel, que cuenta con unos 30 bomberos.
Tienen cuatro equipos de respiración autónoma y dos cilindros de repuesto que fueron prestados por sus pares de Guaymallén. Para recargarlos deben acudir a bomberos de Maipú.
Quienes quieran colaborar pueden hacerlo a través de la plataforma Cafecito.
