Al principio, Francisco Pérez afirmó que la relación con Cristina no se ha “enfriado”. Sin embargo, la posterior teleconferencia con la presidenta evidenció que la relación con uno de sus gobernadores más fieles no está en la mejor de las sintonías. Una de las primeras evidencias fue el hecho de que Mendoza no ingresó en la última refinanciación de la deuda con la Nación la semana pasada. El rechazo del gobernador al proyecto de ley hidrocarburífera que impulsa YPF parece ser el motivo de este castigo. Aunque Pérez lo minimizó: “Si está enojada, no me lo ha hecho saber”.

Cristina inauguró por teleconferencia las instalaciones del Instituto de Histología y Embriología en la Universidad Nacional de Cuyo. Junto a Pérez, allí se dieron cita varios referentes del espectro kirchnerista, así como también funcionarios del Gobierno y personal universitario. Pérez relativizó la distancia que parece existir hoy con la Presidenta, aunque sí reconoció que las diferencias actuales con la Nación giran en torno a la política energética nacional y los recursos petroleros de las provincias. 

Petróleo: “No hablaría de asperezas”

“Nunca estuvimos lejos, no hay que mezclar los tantos”, sostuvo. Y agregó que mientras el proyecto no ingreso al Congreso, está abierto a realizarle aportes. “Estamos trabajando con YPF y las provincias petroleras. Todo apuntado al autoabastecimiento”, explicó, en un rol negociador distinto al confrontativo que caracteriza a Jorge Sapag, gobernador de Neuquén. 

Pérez se mostró cauto en sus palabras, atento a las conversaciones diarias que mantiene tanto con el neuquino como con Martín Buzzi -el chubutense es titular de la Ofephi- y con el mismo Miguel Galuccio, de YPF. “No hablaría de asperezas. Hablaría de que, cuando hay un proyecto importante que afecta a reservas no renovables y que necesita Argentina, como el autoabastecimiento energético, es loable que lo cortés no quita lo valiente, que cada uno plantee su punto de vista y lleguemos a un acuerdo. Si no, no hay inversión. Si no consensuamos un proyecto, habrá ruido en el mercado”, manifestó Pérez, a sabiendas de que sus palabras tienen eco en la negociación entre la Nación y las provincias.

En ese sentido, el gobernador también quitó gravedad al hecho de que Mendoza no ingresara a la refinanciación de la deuda con la Nación que, por 2014, oscila entre 150 y 180 millones de pesos. Sostuvo que, además de Mendoza, Neuquén, Chubut y Río Negro -las provincias fuertes de la Ofephi que se oponen a la nueva ley de hidrocarburos-, también hubo otras que no fueron beneficiados con este alivio fiscal. Y aunque se apoyó en la promesa de Jorge Capitanich de que Mendoza ingresaría en una segunda etapa, el gobernador también reconoció que la provincia había hecho los deberes en materia financiera para contar con esa nueva prórroga. “De hecho, no se nos ha descontado. Si no fuéramos a ingresar, se nos descontaría 180 millones de la coparticipación, que es diaria”, indicó. 

El desplante: “Ah, querías decir algo, Paco”

Así las cosas, el gobernador aseguró que no existe tal enojo de Cristina. “No me lo ha hecho saber. Si fuera así, no estaría en la teleconferencia. Está todo bien”, recalcó. Sin embargo, la transmisión con Casa Rosada dejó ver que la relación con uno de los gobernadores más mimados no está en uno de sus mejores momentos. 

El saludo fue gélido: en lugar del “Paco, Paquito” de otras épocas, se tornó en un “hola gobernador” a secas. Cristina primero cedió la palabra a su enviado, el ministro de Ciencia y Tecnología Lino Barañao, y luego pasó a conversar con una médica sobre los aspectos técnicos de las investigaciones que se desarrollarán en el Instituto. Si no fuera por Barañao, Pérez no hubiera podido meter bocado. 

El funcionario nacional le cedió el micrófono y entonces Cristina señaló: “Ah, querías decir algo, Paco…”. Todo un gesto.

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Pérez la remontó, más con palabras técnicas que política. Para colmo, la diferencia en el trato contrastó aún más con el diálogo que Cristina mantuvo previamente con el sanjuanino José Luis Gioja -“sabemos que a Ud. no le gusta que hablemos mucho, Presidenta”, recordó el mandatario cuyano y desató risas en los espectadores mendocinos-. Gioja aprovechó bien los pocos minutos en la TV nacional: con la inauguración de la fábrica de explosivos, aclaró que de la misma saldrá el material para los yacimientos mineros y, sobre todo, para los trabajos en el paso internacional Agua Negra.   

Bancó a Omar Félix

Omar Félix es el director designado por Mendoza para ser representada en la mesa ejecutiva de YPF. La postura del sarafaelino no ha quedado muy en clara y de hecho había mantenido silencio hasta que fue entrevistado por la agencia estatal Télam, donde aseguró que el proyecto oficial beneficia a las provincias. Luego, tuvo que salir a aclarar que está encolumnado con el Gobierno provincial. 

Pérez, no obstante, avaló el rol de Félix, que aspira a la gobernación. “Tiene una postura que es la misma que venimos sosteniendo de una u otra manera”, aseguró el mandatario provincial. Pero también pidió prudencia porque el proyecto de la ley de hidrocarburos está en la instancia de discusión y no se presenta en el Congreso. “En el mientras tanto hay que ser prudentes, porque el país está viviendo una situación que amerita esa prudencia y porque estamos hablando de un tema estratégico”, definió.

Un abrazo para el Viti Fayad

​Si bien se había anunciado que estaba presente en el acto, Francisco Pérez aclaró en su intervención que Víctor Fayad no se encontraba en el nuevo edificio universitario. Como se sabe, el intendente capitalino se encuentra internado en el hospital Italiano debido a una descompensación que sufrió el sábado a la noche. 

“La vida le está jugando una mala pasada”, definió el gobernador. “Discutimos mucho, peleábamos, pero luego nos amigamos. Le mandamos un abrazo muy fuerte”, manifestó Cristina. Fayad es uno de los radicales más cercanos a la Casa Rosada. De hecho, el único radical que lograba beneficios directos desde la Nación. Cristina y el Viti se conocen desde que ocupaban bancas en el Congreso.