Un puma murió tras ser atropellado en las inmediaciones de la Reserva de Biósfera Ñacuñán, en Santa Rosa, y el hecho volvió a poner en alerta a las autoridades ambientales de Mendoza por los riesgos que enfrentan los animales silvestres al atravesar rutas y caminos.

El episodio generó un nuevo llamado de atención para que los conductores reduzcan la velocidad y extremen las precauciones cuando circulen por zonas rurales o cercanas a áreas naturales protegidas. La presencia de fauna sobre las rutas constituye una de las principales amenazas para distintas especies que habitan la provincia.

Desde el Ministerio de Energía y Ambiente remarcaron que los atropellamientos representan un problema para la conservación de la fauna nativa y pidieron a los automovilistas prestar especial atención a los márgenes de las rutas, particularmente durante los horarios de mayor movimiento de los animales.

Una zona clave para la fauna mendocina

La Reserva de Biósfera Ñacuñán constituye uno de los principales espacios naturales protegidos de Mendoza y alberga una importante diversidad de especies. Allí pueden encontrarse pumas, zorros, gatos monteses, gatos del pajonal y otras especies que cumplen un rol fundamental dentro del ecosistema.

El puma es uno de los principales depredadores de la región y ocupa un lugar relevante en el equilibrio de las poblaciones de otras especies. Por eso, la pérdida de ejemplares representa también un impacto para la biodiversidad.

El pedido a los conductores

Ante el nuevo caso, las autoridades insistieron en la necesidad de disminuir la velocidad al transitar por sectores donde existe presencia de fauna silvestre.

El pedido apunta especialmente a quienes circulan por rutas cercanas a reservas naturales y zonas rurales. Ante la aparición repentina de un animal, circular a una velocidad moderada permite contar con mayor margen de reacción y evitar maniobras bruscas que también pueden provocar accidentes.

Los atropellamientos no afectan únicamente a los grandes mamíferos. Felinos pequeños, zorros, aves, reptiles y otros animales también quedan expuestos cuando deben atravesar rutas en busca de alimento, agua o nuevos territorios.

Desde el Gobierno provincial recordaron además que, si un conductor encuentra fauna silvestre herida o en riesgo, debe evitar acercarse o manipularla y dar aviso a las autoridades correspondientes para que intervengan especialistas.