Después de una breve tregua que pareció derivar en la posibilidad de una unidad estratégica, el Partido Justicialista mendocino volvió a entrar en ebullición. Esta vez, el epicentro fue un video publicado en redes sociales por Anabel Fernández Sagasti, senadora nacional y figura clave del camporismo en la provincia, que reavivó la interna y la grieta que lo atraviesa: ¿Cristina sí o Cristina no?
La pieza audiovisual arranca con un mensaje amplio, dirigido a la coyuntura nacional: la necesidad de “frenar a Milei”. Pero el cierre del video no deja lugar a ambigüedades. Con la contundencia de una consigna que funciona como declaración de principios, el mensaje es claro: “Nada sin Cristina”. Una frase que retoma el histórico alineamiento de Fernández Sagasti y La Cámpora con la figura de la expresidenta, hoy condenada y en el centro del debate judicial y político.
El video cayó como una bomba en el seno de los intendentes que integran el sector liderado por el sanrafaelino Emir Félix. Este grupo viene construyendo una estrategia electoral con perfil localista y en busca de distanciamiento del kirchnerismo duro, al que consideran un lastre electoral en la provincia, y han planteado que la recuperación del PJ mendocino debe darse con una lógica más autónoma, centrada en los problemas y necesidades del territorio.
Fernández Sagasti, en cambio, no parece dispuesta a soltar la mano de quien fuera su mentora política. Desde el núcleo duro de La Cámpora mendocina, la consigna “Nada sin Cristina” resume no solo una postura ideológica sino una estrategia de diferenciación frente a los sectores del partido que buscan reinventarse por fuera de la exmandataria.
El gesto no fue menor. Mientras muchos esperaban que los sectores internos se alinearan en un esquema de trabajo conjunto de cara a 2025, la senadora eligió plantarse.
El contenido del video, aunque no menciona directamente a los intendentes ni a Emir Félix, fue leído como una respuesta directa al rumbo que intentan consolidar desde ese sector: un PJ que hable con “acento mendocino”, sin tutelajes porteños y con autonomía de los líderes nacionales.
La pregunta ahora es si este nuevo capítulo abrirá una disputa interna más profunda o si será parte del juego habitual de tensiones antes de cada armado electoral. Lo cierto es que, en un contexto donde el gobierno provincial de Alfredo Cornejo busca consolidar su poder y Milei sigue marcando el ritmo a nivel nacional, el peronismo mendocino no logra salir de sus idas y vueltas.
¿Unidad referenciada en Cristina Kirchner o sin ella? ¿Renovación o resistencia? ¿Protagonismo local o subordinación al esquema nacional? Mientras algunos intentan ordenar las piezas, otros ya han hecho su jugada y sugieren que el debate está más vivo que nunca.
