Alfredo Cornejo se refirió este miércoles a las reformas de salud que realizó el gobierno durante el 2024 y aseguró que buscan el beneficio de los trabajadores del sector. Además rechazó críticas recibidas por gremios que aglutinan a los profesionales médicos.
El mandatario se refirió al paquete de salud que se aprobó en la Legislatura provincial, en donde se modificó, entre otras cuestiones, la ley de residencias, se dictó la emergencia en sector y la creación del Reforsal para el cobro de los servicios prestados a obras sociales y extranjeros.
“En el medio de estas reformas, que son indispensables para que el paciente tenga acceso igualitario a la salud, tenga obra social o no, el ruido permanente es que esto va en contra del personal de salud. Categóricamente no. Va a favor del paciente y a favor del personal de la salud pública”, afirmó el mandatario.
En este sentido, se refirió puntualmente a la nueva ley de salud, que será reglamentada en los próximos días, habilita a aquellos profesionales que deseen, puedan optar por trabajar más horas, y así cobrar un extra en su sueldo.
En concreto, esta opción que tendrán los profesionales médicos es un régimen optativo y se organiza en diferentes tipos de cargo (guardia, áreas cerradas, general y atención primaria). Permitirá que los profesionales que quieran trabajar más puedan hacerlo, mejorando su remuneración variable y además colaborará con la reducción de las listas de espera.
“Pretendemos que los incentivos económicos, como en cualquier sistema capitalista, sean los correctos. El funcionamiento de paritarias achatando la pirámide todo el tiempo ha sido pernicioso para el sistema de salud público de la provincia de Mendoza y necesitamos darle incentivos positivos a quien más atiende, para que pueda cobrar adecuadamente a quien da acceso rápido a la salud y lo da bien tiene que tener un incentivo adicional”, explicó el gobernador.
Este había sido uno de los puntos que desde la Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud (Ampros) habían cuestionado, asegurando que este régimen viola los convenios colectivos de trabajo.
“El proyecto se traduce en la pérdida de la estabilidad laboral, la discriminación entre trabajadores, el aumento de horas a trabajar excediendo las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo e impidiendo la negociación salarial y de condiciones laborales en Paritarias libres y obligatorias”, había afirmado semanas atrás Claudia Iturbe, titular de Ampros.
