Raúl García estuvo al frente de Bigotes durante más de dos décadas. Foto: El Sol

Allá por 1998, época en la que el alquiler de VHS en los Videoclubs aún brindaban entretenimiento en los televisores de los hogares, Raúl García pisaba por primera vez el local que, años más tarde, se convertiría en un ícono del Barrio Bombal. Bigotes abrió sus puertas 26 años atrás y, desde ese entonces, garantizó los mejores títulos a todos aquellos que circularan por 9 de julio e Yrigoyen.

Sin embargo, en medio de una crisis de la que nadie parece escapar, y tras años de lucha por conservar su local abierto, Raúl anunció el cierre definitivo del histórico videoclub.

A días de una despedida que lamentan los vecinos del barrio, el hombre sorprendió a todos con un gesto digno de admirar: las más de 8 mil películas que tuvo durante años en su poder fueron donadas a gente de la zona y a personas privadas de su libertad.

Foto: El Sol

“Debido al cierre del local decidí regalar todos los títulos que tenía, eran 8 mil aproximadamente. Nunca imaginé que existiese tanto interés, se llevaron todo. Las estanterías quedaron vacías. Hoy nadie regala nada, por eso causó tanta sorpresa“, contó el dueño del famoso comercio de Ciudad.

García expresó que, en pocos días, se acercaron personas de todas las edades a buscar los DVD y casettes disponibles, asegurando que los “clásicos” fueron los más buscados.

Vecinos del Barrio Bombal agradecen la atención de Raúl y lamentan el cierre del histórico comercio. Foto: El Sol

El experto en el rubro cinematográfico explicó que todo comenzó un mes atrás, gracias al famoso “boca en boca“. Una metodología que llevó a que gran parte de las películas fueran destinadas a las cárceles mendocinas.

Al principio le avisé a la gente conocida, pero después eran cada vez más las personas que se acercaban. Un día llegó una psicóloga a pedirme los títulos para la cárcel. Así fue como saqué todo y se los di“, afirmó.

El adiós definitivo

El auge de las plataformas digitales fue uno de los primeros golpes que sufrió Bigotes. Sin embargo, Raúl no bajó los brazos y decidió reconvertir su local, sin dejar atrás el proyecto que lo llevo a ser uno de los vecinos más queridos de la zona. De esta manera, en 2018 el popular videoclub sumó una nueva actividad: el cobro de facturas de impuestos y servicios entre medio de estanterías llenas de películas.

Raúl atendiendo a los vecinos que se acercan al local. Foto: El Sol

“La actividad mutó, por lo que decidí instalar el servicio para cobrar servicios y seguir adelante con el negocio, pero hoy la situación es distinta. Ya no alcanza para cubrir los gastos. Este mes tuve que poner plata de mi bolsillo“, dijo.

¿Cómo se verían tus series y películas preferidas en VHS?

Ay, la nostalgia. El usuario de Instagram Iamsteelberg lleva la nostalgia ochentosa a un nuevo límite con sus creaciones: muestra cómo se verían las series y películas que ahora disfrutamos cómodamente en plataformas como Netflix si se hubieran estrenado en VHS. Su…

El hombre confirmó que a finales de febrero las puertas quedarán cerradas al público y se mostró angustiado por un desenlace indeseado.

Es un golpe al corazón. Es un cierre que se da en forma fea“, expresó.

Tras más de dos décadas al frente de Bigotes, Raúl asegura que aún no sabe qué hará en un futuro, pero cree que “aparecerá algo pronto”.

Me quedo en la calle. En marzo entrego en local y no sé qué haré después”, concluyó.

Cine debate: un llamado a la reflexión

El Servicio Penitenciario de Mendoza, puntualmente el área de Tratamiento, trabaja a diario con personas privadas de la libertad. A través de actividades educativas, deportivas y culturales, buscan brindar herramientas y recursos personales para evitar la desocialización de los internos. La proyección de películas, es una de ellas.

Hacemos uso de películas para generar disparadores para trabajar diferentes temáticas. Buscamos cierta reflexión. El cine debate es una acción que implementamos hace años“, explicó Sara Salguedolce, coordinadora de Tratamiento.

La especialista indicó que existe un trabajo previo de selección, a cargo de profesionales que buscan material específico. En base al tema que se quiera abordar, se elige un film o un fragmento del mismo. Luego, se lleva adelante la proyección y posteriormente, se realiza el debate.

Violencia contra la mujer, adicciones, paternidad, desempleo e integridad sexual, son algunos de los disparadores utilizados.

“Surgen conversaciones interesantes, creemos que es una acción efectiva y necesaria”, remarcó Salguedolce, quien además afirmó que distintas cárceles de Mendoza cuentan con sus propias videotecas.

Frente a la donación de más de 600 películas por parte de Bigotes, Salguedolce agradeció, remarcó que “todo es útil” y aseguró que pronto analizarán todo el material recibido.