Un conflicto entre los sindicatos de patovicas podría afectar directamente a los recitales de Los Piojos en La Plata. Miguel Tobar, delegado de la Unión del Personal de Seguridad de la República Argentina (UPSRA) y reconocido miembro de la barra de Estudiantes de La Plata, apuntó contra otro gremio del mismo rubro y aseguró que “no se van a hacer los recitales” que marcan el regreso de la banda platense a los escenarios luego de 15 años.

En un video, el dirigente sindical y barra explicó que el reclamo que motiva su amenaza se basa en una disputa salarial.

Nosotros vamos a pelear para que nuestros compañeros cobren 36.000 pesos las 8 horas”, expuso. Sin embargo, la medida también estaría motivada por una competencia con otro gremio del mismo rubro.

El reclamo de Tobar surgió tras la publicación de un comunicado del Sindicato Único de Trabajadores de Control de Admisión y Permanencia de la República Argentina (SUTCAPRA).

La producción del show garantizó que los trabajadores de SUTCAPRA serían responsables de la seguridad en las múltiples fechas de la vuelta de Los Piojos, y se aseguró que “SUTCAPRA es el único sindicato con personería gremial en el ámbito del Control de Admisión y Permanencia.

Pero de esta manera entró en conflicto directo con el gremio de Tobar.

Según el delegado de USPRA, el otro sindicato de personal de seguridad no cuenta con personería “para eventos en estadios deportivos“, y además denunció que los trabajadores contratados para los recitales cobrarían por las 8 horas 26.500 pesos, lo que denuncia como una “complicidad, corrupción y negreada” de la productora encargada del recital, “300 Producciones”.

Con esta maniobra, Tobar estaría buscando que se contrate a trabajadores nucleados en su sindicato, en lugar de los sindicalizados en SUTCRAPA.

Quién es Miguel Tobar

El dirigente sindical tiene una fuerte conexión con la barrabrava de Estudiantes de La Plata, “Los Leales”. Desde hace 15 años que, junto con su hermano Iván, ocupa un lugar en el núcleo de la agrupación.

Tobar estuvo preso desde 2019 a 2023 al ser condenado por el asesinato de un joven en 2015 y por el triple homicidio de policías en la planta transmisora de la capital bonaerense, aunque en esta última causa terminó siendo sobreseído.

Tras salir del encierro comenzó su carrera en el sindicalismo, apoyado por su hermano, con fuertes conexiones en la UOCRA plántense.