Katy Perry y sus fans se llevaron un gran susto el pasado viernes en San Francisco, cuando una enorme mariposa decorativa se descolgó de uno de los cables que la sujetaban en el escenario del Chase Center.
El incidente, ocurrido durante su gira “Lifetimes Tour”, dejó a la cantante suspendida en el aire por encima del público mientras interpretaba su éxito “Roar”.
Aunque visiblemente desconcertada al principio, Perry mantuvo la calma y, al verificar que la estructura seguía funcionando, pudo reanudar su actuación.
Más tarde, la artista se tomó el percance con humor, publicando una imagen de su rostro asustado en Instagram con el mensaje: “Good Night Fran” (Buenas noches San Francisco).

Con información de Antena 3.
