Después de un año de aislamiento en la que prácticamente no tuvo contacto con ‘el mundo exterior’, la China sintió que tenía ganas de celebrar su cumpleaños. Si bien por la pandemia no pudo organizar nada ‘multitudinario’, aprovecho que su casa es lo suficientemente grande como para armar una reunión íntima sin romper el protocolo de seguridad.
Desde la mañana, la China comenzó a preparar todo lo necesario para recibir a sus invitados. Desde la comida hasta la ambientación, todo pasó por su supervisión y por la gente de su confianza.
Entre otras cosas, se armó una mesa con mantelería y vajilla especial, decoración de flores y luces especiales en el jardín de la casa. También puso un poco de música para sumar alegría a su cumpleaños feliz.
En su cuenta de Instagram, compartió algunos momentos y agradeció a todos los que la saludaron en su día.

