Oriana Sabatini puso fin al misterio y confirmó este miércoles que el bebé que espera junto a Paulo Dybala será una nena. La noticia fue revelada en una entrevista con LAM (América), donde la artista también compartió detalles sobre cómo atraviesa los primeros meses de gestación.

“Estoy muy contenta, pero me siento fatal. Vomito todos los días. Estoy de cuatro meses”, confesó la hija de Catherine Fulop y Ova Sabatini. Consultada sobre sus preferencias respecto al sexo del bebé, respondió: “Cualquiera está bien, igual ya sabemos que es nena”.

Aunque no quiso dar demasiados detalles, Oriana admitió que junto a Dybala ya piensan en algunos nombres: “Hermione me parecía como un poco mucho. Me gustan nombres no muy raros. Me gustaría un nombre que sea original, pero que no suene a algo tan desconocido”.

La cantante también contó que los primeros meses no fueron fáciles debido a los síntomas: “Tengo mucho mareo y mucha náusea. Siento que los bebés van al historial de todo lo que comiste en tu vida y dicen: ‘quiero esto’. Tengo antojos de todo”.

Respecto a su relación de pareja durante el embarazo, aseguró que el futbolista la acompaña en cada momento: “Paulo me está recontra consintiendo. Me cambia, me pone el pijama, me arropa. Lo amo”.

Sobre la intimidad, Oriana fue sincera: “El sexo embarazada es difícil. No tengo ganas, me siento fatal, tengo náuseas todo el día”.

Catherine Fulop, emocionada por ser abuela

La noticia también generó una ola de alegría en la familia. Catherine Fulop celebró el embarazo de su hija con un emotivo posteo en redes sociales.

“Qué bendición tan grande. Voy a ser abuela. Hoy en nuestras vidas, como dijo mi amor Ova, sale el sol. Estoy llena de emociones por este nuevo integrante. Soy la abuela más feliz del mundo”, indicó.

La actriz compartió fotos de la pareja y le dedicó un mensaje a su esposo, Ova Sabatini: “Nuestro amor sigue dando sus frutos. Lloro”.

Por último, Oriana también habló sobre cómo impactó la gestación en su vínculo con la alimentación: “Toda la vida tuve mala relación con la comida. Recién ahora empecé un tratamiento más profesional y quería estar súper ordenada. Pero esto es un descontrol total, y para alguien que toda la vida tuvo trastornos alimenticios es muy difícil. Los primeros tres meses me costaron mucho”.