El mundo del cine despide hoy a una de sus figuras más icónicas. El aclamado actor y director Robert Redford falleció a los 89 años en su residencia de Utah.
La noticia fue confirmada en un comunicado oficial por su publicista, Cindi Berger, quien informó que el artista murió pacíficamente mientras dormía en su hogar en las afueras de Provo.
Conocido por su innegable carisma y su presencia magnética, Redford fue un rostro fundamental de la llamada “Nueva ola de Hollywood” en las décadas de 1960 y 1970, protagonizando clásicos que lo catapultaron a la fama mundial como Butch Cassidy and the Sundance Kid y The Sting, ambas junto a su gran amigo Paul Newman.
Su carrera actoral le valió el reconocimiento de la crítica y el público, convirtiéndolo en uno de los galanes más venerados de su generación.
Más allá de su faceta como actor, Redford dejó una huella profunda como director y promotor del cine independiente. En 1980, fundó el Instituto Sundance, una organización sin fines de lucro dedicada a apoyar a cineastas emergentes.
Este proyecto creció hasta convertirse en el célebre Festival de Cine de Sundance, el evento más importante para el cine independiente en Estados Unidos y una plataforma de lanzamiento para las carreras de innumerables directores. Su trabajo en la dirección le valió un Oscar en 1980 por la película Ordinary People, un reconocimiento a su talento detrás de las cámaras.
