La interna de la familia Menem vuelve a quedar expuesta, esta vez con Máximo Menem en el centro de la escena. Las recientes declaraciones de Zulemita Menem sobre sus deseos de recomponer la relación con Cecilia Bolocco y su supuesto vínculo cercano con Máximo y su hijo Luca, desataron la furia del joven, quien decidió romper el silencio y desmentir tajantemente a su hermana.

Todo comenzó cuando Zulemita, en una entrevista con “Caras”, aseguró que no odiaba a Cecilia Bolocco y que le gustaría tener relación con ella, presentándola como “la mamá de mi hermano, que tiene la edad de mi hijo”.

Además, afirmó querer mucho a Máximo y que su hijo Luca era amigo de él, incluso que hablaban.

Zulemita junto a su hijo Luca.

“No soy amigo de Luca”: la primera desmentida

Al escuchar estas declaraciones, Máximo Menem no dudó en salir a aclarar los puntos. “Lo que comentó (en referencia a Zulemita) de Luca, que es su hijo, no soy amigo de él, no es que no quiera serlo ni que tenga problema con ser amigo de él, pero no sé de dónde lo sacó.

Nos hemos topado un par de veces, me lo topé una vez, lo saludé, tenemos amigos en común (…) pero no es como si habláramos”, sentenció, poniendo en evidencia la diferencia entre lo que dice Zulemita y la realidad.

Pero la sorpresa de Máximo no terminó ahí. El joven se mostró desconcertado por el repentino interés de Zulemita en una reconciliación, especialmente después de la muerte de su padre.

“¿Por qué ahora se quiere reconciliar, después de cuatro años de la muerte de mi papá? No entiendo por qué, a qué quiere llegar o cuál es la línea que quiere seguir”, cuestionó, dejando entrever un profundo malestar.

“Me tiene bloqueado de Instagram y seguramente del teléfono, de WhatsApp. Así que bueno… si se quiere reconciliar, para partir hay que hablar con la verdad y hacer las cosas bien. No puede salir diciendo eso mientras me tiene bloqueado de la existencia del teléfono”, expresó.

Un enojo de larga data

El enojo de Máximo, según él mismo explicó, viene de larga data y está profundamente ligado a los últimos momentos de su padre.

Con dolor, recordó: “Me da pena que ahora le den ganas de reconciliarse, siendo que cuando él estaba vivo una vez me dejaron fuera de su casa… no me dejaron entrar a la casa de mi papá”.

Y la herida se hizo más profunda al rememorar la agonía del ex presidente: “Cuando mi papá estaba entubado, muriéndose, no teníamos información de nadie de cómo estaba. Imagínate lo duro y lo difícil que fue eso. Incluso cuando se murió, yo me negué a ir a su entierro y a su funeral porque no quería pasar de nuevo por lo que había pasado cuando fui a Argentina”.

Las palabras de Máximo Menem dejan al descubierto un conflicto familiar que, lejos de sanar con el tiempo, parece recrudecer con cada aparición pública.

Con información de Pronto