Diego Tagarelli.

Diego Tagarelli es el autor de “Relatos cortados”, un libro que recorre Latinoamérica a través de las historias que recolectó a lo largo de sus viajes.

A través de sus páginas, el sociólogo revive con destreza y cierta musicalidad narraciones contadas por sus propios protagonistas, pero también fábulas propias del realismo mágico.

América Latina es el producto de enormes contrastes y conflictos, pero a su vez de profundas construcciones culturales que nacen desde los márgenes, desde las periferias condenadas, y cuyos personajes más relevantes tienen o encarnan identificaciones simbólicas con el ser popular latinoamericano”, señaló Tagarelli.

Este libro, así como “Victorino Tagarelli, el sanador del valley “Nada más práctico que una buena teoría” se pueden conseguir en librerías de Mendoza (García Santos y Rayuela), pero también descargarse en forma gratuita en este link.

¿Qué tiene Latinoamérica que te inspiró a escribir un libro?

¿Cómo no inspirarse en una región que ha dado nacimiento a fenómenos culturales, políticos y sociales de trascendencia histórica? Lo más importante es que esa trascendencia siempre está vinculada a contradicciones muy complejas. Pero son las simplezas identitarias de las mayorías las que irrumpen en sentido contrario a las formas impuestas de la cultura de masas y el poder. Y ahí está el fundamento de inspiración de cualquiera que se anime a convivir e interpretar la realidad de los pueblos.

Relatos Cortados de Diego Tagarelli.


¿Qué se va a encontrar los lectores en esos cuentos?

Se van a encontrar con relatos que giran en torno a personajes reales, en diversos pueblos y contextos, que se complementan con fábulas propias del realismo mágico. Claro que esos personajes no se acomodan placenteramente a las tradiciones de la literatura formal y académica; son más bien la expresión genuina de personajes que a veces incomodan o, al menos, indican formas de vida subterráneas a las convenciones sociales.

Se van a encontrar con un libro sencillo, contundente, con finales abiertos, y con una propuesta literaria bien mendocina.

¿Algún vino o música para leerlo? 

Basta con el vino de casa, y con la música menos difundida por radio, redes o la TV. Yo diría que un Malbec del Valle de Uco y la música de F. Dardo Palorma, estaría muy bien.

¿Cómo surge tu interés por la escritura, esa forma de expresión que te llevó a recopilar decenas de historias sobre tu abuelo?

El libro que al que te referís es el “Sanador del Valle”, que buscó reconstruir la historia de vida de ese gran médico que fue Victorino Tagarelli. Pero lo interesante es que esa búsqueda se da a partir de los testimonios populares de la gente, de la historia de San Carlos y Mendoza; y, claro, también de investigaciones sobre documentos históricos, estadísticos, entre otras cosas, que llevó mucho tiempo.

Mi interés tuvo siempre motivaciones sociales. Lo mismo cuando publiqué el libro sobre el gran pensador Mario Franco, que fue olvidado por la academia y sus letrados. Reivindicar la obra, pues, de aquellos personajes que han tenido impacto social, porque fueron expresión de los pueblos y sus derroteros culturales.

En lo personal, en mi familia desde niños hemos leído mucho y nos hemos animado a escribir. Todos en mi familia escriben, componen, tratan de producir arte, cultura o política. Tengo una raíz familiar indiscutible respecto a eso.

Lo demás, es sentarse, tener disciplina, corregirse, asumir una responsabilidad con la literatura y los pueblos; y, casi como elemental, procurar vivir las penurias y riquezas azarosas que tiene la gente sencilla.

¿Cuál es el camino para la publicación de un libro? 

Y… es el camino de la autogestión o la especulación sin sentido comercial ni rédito económico de la industria editorial. Yo, opté por la autogestión y el apoyo de la gente, y en casos aislados de municipios.

Obviamente, las editoriales deben conocer tus propuestas, leerte, y que agrade. Ser original. De eso se trata, después de todo. 

¿Qué se viene? 

Estoy terminando un ensayo sobre “cultura popular y política nacional en América Latina en los últimos 30 años”. Algo que vengo trabajando y estudiando hace años. También tengo en mente escribir una novela histórica sobre José Néstor Lencinas, aquel gaucho político enterrado por la literatura oficial. Y, tal vez, en algún momento, algo fuera de control (no puedo decir más).

¿Cómo escribís? ¿Es metódico o te tiene que llegar la inspiración?

Siempre tiene que llegar algún motivo de inspiración. Pero también es sumamente importante tener constancia, estudio, disciplina o indisciplina literaria. Pero siempre constancia y auto-corrección. 

Escribir es el arte de mayor provocación personal. Solo que hay que animarse y hacerse cargo.