Katy Perry es una de las artistas más hermosas y curvilíneas del momento. Al igual que Beyonce o Shakira, la joven intérprete de “Hot and Cold” rompió con el clásico esquema hollywoodense de artistas muy delgadas para irrumpir con su voluptuoso cuerpo.

Los colores, la música alegre y los vestuarios aniñados son características de la femenina cantante. Pero a la hora de seducir, Katy sabe que tiene todas las de ganar. Ahora, la bella morocha ilustra la portada de la revista GQ y además realizó una sesión de fotos para el infarto.

Y eso no fue todo ya que Katy, de 29 años, realizó confesiones impactantes, como que siempre estuvo obsesionada con sus senos y cómo logró tener lolas grandes.

“Me acosté de espaldas una noche y miré a mis pies, y le pedí a Dios. Le dije: ‘Dios, te ruego que me des senos tan grandes que no pueda ver mis pies cuando esté acostada’. Dios respondió mis oraciones”, aseguró la cantante y agregó que ese pedido lo hizo cuando tenía 11 años.  

Además, Perry reveló que perdió su virginidad a los 16 años en el asiento delantero de un auto, mientras escuchaba el disco Grace, de Jeff Buckley. “Amo tanto ese disco”, bromeó.

Fuente: Ciudad.com