Mendoza  ya tiene características de las grandes ciudades. Además de la violencia, un tránsito de locos y el hecho de que para todo hay que hacer cola, se destacan la cantidad de eventos culturales que se realizan en la provincia.

Un ejemplo de ello es poder tener todos los años una edición del BAFICI en nuestra provincia. Este domingo finalizó la séptima edición que se desarrolló con gran éxito en la Nave Cultural.

Fabián Sama es el responsable vernáculo y realmente se encuentra feliz por el crecimiento sistemático año a año de esta propuesta. “Dejamos de ser cuatro o cinco locos cinéfilos que nos veíamos en todas las proyecciones para ahora observar orgullosos a miles de mendocinos acercarse a esta gran propuesta. Tuvimos seis funciones llenas todos los días en las dos salas y estimamos que vineron un poco más de 5 mil personas”, comenta.

“Este es un encuentro de cine independiente, hay películas documentales, cortos y videocllip que no se pueden ver en otras salas. Y además tiene el plus de observar varias realizaciones locales como el ‘Mendoza filma’ y películas totalmente hechas acá que se estrenaron con gran éxito. La verdad es muy gratificante “, detalló Sama.

Varias películas fueron premiadas

No es fácil poder traer todas las películas porque varias de ellas comienzan sus recorridos por otras muestras en el resto del mundo. Sin embargo a nuestra provincia pudieron llegar 48 realizaciones de diversos países y representan lo mejor de este tipo de reuniones del séptimo arte.

Este año se agregó el tercer tiempo que tiene que ver con un espacio en el cual los asistentes pudieron charlar con los directores o actores de los films y compartir un rato agradable con buena música. Y ya se está pensando en la octava edición: “Efectivamente ya estamos viendo las posibilidades para el próximo año, esto ha crecido mucho y nuestro objetivo es que cada vez más gente se pueda acercar a ver este otro cine que por ser independiente no tiene que ser raro o aburrido. Las proyecciones son con alta tecnología y la calidad es marca ya del BAFICI”, detalló el organizador.

Además y como dato distintivo también hizo un análisis del tipo de público que concurrió. “Y a las primeras ediciones como te dije antes eran solamente chicos que estudiaban cine o gente muy cinéfila. Ahora en cambio se ha popularizado y podemos ver a personas más grandes que se interesan por observar otro tipo de propuestas”, señaló.

Parece que para el año que viene la idea es sacar el BAFICI a la calle. “Estaría bueno ya lo hicimos en la plaza Independencia un año. Queremos llevarlo a otras salas, a los museos y a las plazas para hacerlo aún más conocido. Ahora ya tenemos muchos años organizándolo y los representantes de esta muestra nos respetan y aceptan algunos cambios que les proponemos y eso está muy bueno”, resumió Fabián Sama realmente muy feliz por el éxito alcanzado en esta séptima edición de este festival.

La importancia de estos festivales para Mendoza

La  importancia de tener estas propuestas en Mendoza tiene que ver con la posibilidad de observar realizaciones mendocinas, del resto de nuestro país, de Latinoamerica, de Europa y el también muy interesante cine independiente de Estados Unidos, ninguneado por las grandes distribuidoras.

Este festival ya salió del círculo íntimo cinéfilo para llegar a mucha gente. Y además desmitifica que todo el cine independiente tiene que ser raro, aburrido e intelectual como también decir -nobleza obliga- que tampoco todas las películas son buenas. Como en toda actividad el tema es saber elegir. Pero sin lugar a dudas un espacio como éste es necesario para el desarrollo de nuevos proyectos y nuevos realizadores para una industria que si se trabaja responsablemente también es generadora de más  trabajo en estos tiempos difíciles.