El multimillonario Jeff Bezos invertirá la friolera de 8.450 millones de dólares para comprar uno de los estudios más emblemáticos de Hollywood, el del león: la Metro Goldwyn Mayer.
La idea del creador de Amazon es incorporar el gran catálogo de MGM -4.000 películas y 17.000 episodios de televisión- a la oferta de Prime, el servicio de streaming que compite con Netflix.
La venta de MGM es la culminación de un proceso lógico. El venerable estudio obtiene aproximadamente un tercio de su facturación por cada uno de estos tres canales: Epix, su sistema de ‘streaming’, producción de televisión, y cine. Con Amazon, el primero se impondrá a los demás, solo que Epix pasará a ser Amazon Prime.
La venta de MGM a Amazon es parte de un cambio histórico en la industria del cine y la televisión. Desde el lunes de la semana pasada, lo que era Warner Brothers es ahora un 70% de la telefónica AT&T y en un 30% de la productora y distribuidora de documentales para televisión Discovery.
Universal es, desde hace once años, del gigante del cable – a través del cual distribuye telefonía fija, datos y televisión – Comcast, que la ha usado para lanzar su propio servicio de streaming, Peacock.
La Fox fue adquirida por Disney, que la ha fusionado con su propio estudio para lanzar Disney +, oro sistema de streaming.
Solo quedan Paramount, que es fuente de rumores interminables sobre quién va a comprarla, y Columbia, a la que Sony mantiene en su cartera no porque sea un activo estratégico sino porque, simplemente, es una fuente de ingresos para un grupo que ha perdido el tren de la revolución tecnológica.
