El caso de Viviana Luna (45), desaparecida desde el miércoles 7, luego de una entrevista de trabajo en Potrerillos, continúa sumando los datos y testimonios de quienes fueron mencionados por la familia en la investigación que realiza la fiscal de Homicidios Claudia Ríos.

En esta ocasión, Mónica Calderone, quien fue señalada por los hijos de Luna como la amiga a la que visitaría la mujer luego de la reunión laboral en Valle del Sol la mañana de su desaparición, desmintió haber acordado tal encuentro y afirmó a este diario que lo último que supo de ella “fue que no estaba bien, que le estaban pasando muchas cosas”.

Matías Julián, uno de los cuatro hijos de Luna, declaró que luego de dejar a su madre en el complejo de cabañas donde tendría la entrevista, ésta le mencionó que no la esperara porque se reuniría con su amiga Mónica, en su casa de Piedras Blancas. Sin embargo Viviana nunca llegó a ese destino y luego desapareció.

“Viviana nunca me dijo de reunirnos el miércoles por la mañana en casa”, comenzó diciendo Mónica, y continúo: “La última vez que hablé con ella fue el lunes antes de su desaparición en la escuela de mi hijo, en el acto de fin de año. Ella había ido con su nietito, cruzamos dos palabras porque teníamos que disfrazar a los niños, nos saludamos y no supe nada más de ella”.

Calderone se mostró preocupada por la situación que está atravesando y por la falta de datos sobre el paradero de Luna, ya que sostiene que no entiende por qué Viviana dijo “algo que no era cierto” sobre su encuentro.

Las últimas conversaciones que tuvieron las mujeres fue a través de la red social Facebook. Allí, Viviana le confesó a Mónica que no estaba atravesando un buen momento: “En noviembre le escribí para saber cómo estaba, ya que en los estados que publicaba se notaba que estaba triste. Ella me dijo que no estaba bien, que estaba buscando alquiler y trabajo. Que la muerte de su madre la tenía mal, porque eran muy compañeras”.

Si bien Viviana solía aceptar las invitaciones de Mónica a su casa en Potrerillos para que se “desahogara”, ésta nunca asistía a las reuniones.

“Cuando ella venía a casa me avisaba un día antes, ya que el camino a pie a casa es bastante pesado porque es una subida muy pronunciada, entonces siempre arreglábamos por mensajes si yo iba o no a estar, porque mi mamá está internada y la estoy cuidando”, brindó detalles Calderone.

Respecto al camino que Luna realizó el día de su desaparición, su amiga señaló que nunca se podría haber dirigido hacia su casa ya que “las últimas personas que se cruzó esa mañana la vinieron dirigirse hacia Piedras Blancas, que es hacia una dirección opuesta”.

“Por lo que me contaron, vieron subir a Viviana para Piedras Blancas desde Valle del Sol, por la avenida El Sol, luego se desvió por la calle Los Zorzales, que queda para el otro lado. Luego fue vista en avenida Los Cóndores y más tarde en la Villa de Potrerillos. Por lo cual, es imposible que se haya dirigido a mi casa, porque es para el lado contrario”, detalló Calderone.

Los datos mencionados por Calderone fueron declarados ante la fiscal del caso, por lo que generan nuevas hipótesis sobre el posible paradero de Luna.