En el año 2007, en plena campaña electoral rumbo a su primera presidencia, Cristina Fernández de Kirchner recorrió las instalaciones de Vicentin y, en un discurso elogioso con la empresa que ahora el gobierno nacional intenta expropiar, lanzó una frase que se viralizó en los últimos días.
“Pude recorrer la planta algodonera y reclamo parte de las acciones porque yo soy consumidora feroz de los disquitos de algodón. Las mujeres nos sacamos el maquillaje con estos disquitos que fabrican en Avellaneda, así que vengo a reclamar mi parte de las acciones de la fábrica“, aseguró CFK.
En aquel momento, tras reconocer a Vicentin como a un “grupo de industriales argentinos, descendientes de inmigrantes”, Cristina remarcaba el crecimiento de la compañía y aseguraba que tenía que ver con el “modelo que comenzó en Argentina un 25 de mayo de 2003”, cuando asumía su marido, Néstor Kirchner.
“Yo no sé si el grupo tiene una clara idea de lo que representan, en términos de lo que hemos evolucionado económicamente en la República Argentina. Un grupo que sigue diversificando su nivel de inversión incorporando la planta de biodiésel con innovación tecnológica”, elogiaba la ahora vicepresidenta. Hoy, 13 años más tarde de ese discurso, la relación está marcada por la intervención y posible expropiación de la compañía por parte del Estado.

