La muerte de Diego Maradona sirvió para desempolvar fotos, rescatar videos y recordar historias con el astro del fútbol mundial. Así aparecieron momentos vividos a lo largo de la vida de Maradona, por seres que alguna vez lo vieron jugar, hablaron, compartieron alguna cancha, lo vieron comer al lado, en algún restaurant o simplemente lo vieron entrar a un hotel, a 10 metros de distancia.
De cerca o más lejos, ahora cobran valor cientos de anécdotas, de los que sintieron la presencia real del mejor jugador del mundo de la historia. “Yo estuve ahí”, “Lo vi una vez en…”, “Un amigo mío se sacó una foto…”… y así se tejen innumerables sucesos, con el protagonista que partió de esta vida , el 25 de noviembre de 2020 y dejó huellas por donde pasó.
La historia contada desde Australia
Una de esas voces que contaron historias es la de Paola Linares, una maipucina residente en Australia. Y desde allí la comunicación electrónica permitió el contacto.
Hija de Pedro Héctor Porro (nacido el 10/9/1942) y Juana María Inderlice y hermana de Andrea, nos recordó las vivencias de su papá, sustentada por fotos, que quedaron como testimonio de encuentros cercanos.
Y empezamos a desandar los caminos de Pedro en los medios de comunicación como linotipista en el diario Tiempo de Cuyo (1962), como fotógrafo de El Diario (1969) y también tuvo un paso de varios años en Los Andes, en los setenta. Pedro era un asiduo participante de concursos fotográficos en donde ganó varios premios, y su afición lo llevó a sacarse el carnet habilitante de fotógrafo profesional, que le permitió estar en canchas, estadios, autódromos y sacar imágenes para la venta y además, para orgullo del álbum personal.
El 18 de abril de 1979 el seleccionado argentino de futbol jugaba su primer amistoso luego de ganar el título Mundial del ’78. Enfrento a Gutiérrez S.C. reforzado por jugadores de otros equipos mendocinos. El DT Horacio Harguindeguy puso en cancha a: Norberto Meca; Emilio Lucero, Carlos Mayer, Pasqualetto, Fernando Vaccaro; Pedro Fernández, Rodolfo Zolorza, Guillermo Herrera; Fernando Moreschini, Guillermo Asprelli y Julio Chávez. Después ingresaron: Carlos Morandini, Miguel Rodríguez y Eleodoro Brandán.
Cuando ingresó el seleccionado argentino fue recibido por una gran ovación y mientras los jugadores hacían los movimientos antes del encuentro, Pedro Porro llamó a Diego y le dijo “Pibe, pibe te hago una foto por favor”. Diego se paró lo miró y posó para Pedro.

Esa noche jugaron para el conjunto dirigido por César Menotti: Julio Falcioni, Jorge Olguín, Juan Simón, Daniel Passarella y Jorge García; Juan Barbas, Américo Gallego, Diego Maradona; René Houseman, José Omar Reinaldi y Oscar Ortiz. También jugaron: José Luis Gaitán, Miguel Oviedo y Hugo Perotti.
Con goles de García, Houseman, Maradona, Reinaldi y Perotti la Selección Argentina superó 5 a 2 a Gutiérrez (Fernández y Brandán). Falcioni le atajó un penal a Moreschini. Diego sólo jugó el primer tiempo (4-0), fue remplazado por Gaitán y fue la figura de la cancha.
Se repitió un año después
Al otro año, el 10 de abril de 1980 volvieron a enfrentarse los mismos rivales, producto de la amistad que tenían Harguindeguy y Menotti. Esta vez el triunfo del seleccionado argentino fue de 8 a 0.
Para Gutiérrez Sport Club jugaron: Daniel Zuin; Emilio Agustín Lucero, Hugo Bayón, Antonio Frassón, Rubén Mallea; Rodolfo Zolorza, Rodolfo Pezzatti, Ricardo Logiácono; Carlos Ereros, Mario Agüero y Hugo Olmos dirigidos por Horacio Harguindeguy.
Cambios: ST Daniel Morón por Zuín, Farías por Pezzatti, Luis Eduardo Ruiz por Ereros, Caputo por Olmos y Enrique Eledoro Brandán por Agüero.
En la Selección Argentina jugaron: Ubaldo Fillol; Jorge Olguín, Hugo Villaverde, Daniel Passarella y Alberto Tarantini; Juan Barbas, Américo Gallego, Diego Maradona; Gabriel Calderón, Leopoldo Luque y Daniel Valencia, DT: César Menotti. Cambios: ST Carlos Fren por Gallego y Ramón Díaz por Luque.
Los goles fueron: PT 14′ Maradona, 30′ Passarella, de penal. ST 4′ Passarella, de penal; 10′ Valencia, 18′ y 39′ Díaz, 36′ Calderón y 42′ Fren.
El estadio Malvinas Argentinas estuvo colmado por más de 47.000 personas y ahí estaba la presencia de Pedro Porro con su máquina de fotos, para registrar la formación del seleccionado que vistió otra vez la camiseta azul, esta vez con pantalones negros.
Pedro les contaba sus compañeros de trabajo en la Bodega Giol, que se volvían locos al escuchar los detalles narrados por el fotógrafo, que podía ver a esas figuras a pocos metros de distancia.

Paola también tiene su historia
Al tiempo su hija Paola fue a buscar mejores horizontes a Australia y nos cuenta en la actualidad: “Acá aprendí otro idioma, tengo un diploma e hicimos un negocio con mi amiga, pero con la pandemia, como no pudimos trabajar, me dediqué a pintar y hacer dibujos. También escribí un libro de poemas”.
Y la historia de Paola se vuelve más jugosa todavía al contar que: “Mi esposo José Salvador Linares, vino como refugiado con la familia desde El Salvador escapando de la guerrilla. Con los hermanos formaron una banda de música llamada Sangre Latina, en una oportunidad tocaron con Gloria Stefan cuando ella vino a Melbourne. También tocó con Gimmy Band, un cantante famoso acá en Australia y la banda acompañó a Elvis Crespo. Mi esposo tocaba congas y otros instrumentos de percusión, además de hacer coro”.

Y continúa Paola. “Pero algo triste ocurrió antes de eso, porque estaban mis padres de visita en la ciudad de Victoria en Melbourne, una semana antes de la fecha del boleto de regreso a Argentina, le dio un infarto a mi padre. Nosotros estábamos con los preparativos para la boda y me pidió que nos casáramos, como último deseo, antes que le indujeran el coma”. A Paola se le llenan los ojos de lágrimas y se le entrecorta la voz al recordar esto: “Me casé y al otro día se murió”. Fue el 9 de enero de 2013.
“Las cenizas viajaron a Mendoza en el equipaje de mi madre”, nunca me olvido de esos momentos tan duros.
En la casa de su mamá en Gutiérrez quedaron las anotaciones en forma de libro y los cuentos de fotos de concursos, competencias, partidos, paisajes y retratos que sacaba Pedro.
Con la muerte de Diego volvieron a abrirse esas páginas y salieron a relucir esas fotos con la camiseta azul y el escudo de AFA. El orgullo de Pedro eran esas imágenes y por hecho de “hacer posar a Maradona”.
