No todas las personas afrontan de la misma manera una enfermedad. Hay quienes suelen ser más optimistas con respecto a su recuperación, mientras que otros todo lo contrario. Pero sí todos necesitan respuestas concretas por parte de sus médicos y tratamientos adecuados y a tiempo.
Graciela tiene 53 años, es docente y hace una semana le descubrieron que tiene un quiste en el cerebro. La mujer tenía turno para ser intervenida quirúgicamente este jueves en el Hospital Del Carmen pero le cancelaron la operación.
Sergio, el esposo de la docente, contó que están un tanto afligidos por la situación que están viviendo. “En realidad, el médico la estaba tratando por otro tema a mi esposa cuando le descubrieron el quiste luego de hacerle una resonancia de cerebro. Esto fue hace una semana. Ha pasado todo tan rápido que estamos consternados”, dijo el hombre.
Al enterarse del diagnóstico el matrimonio se dirigió al Hospital Del Carmen. Allí la mujer quedó internada en la Guardia, según contó su esposo, y le dijeron que la iban a intervenir esta semana. Sin embargo, surgió un imprevisto: el médico les anunció que tenían que postergar la operación.
“Los médicos nos dijeron que el hospital no autorizaba la compra de insumos y que por eso no podían intervenirla. Nos dieron el alta asistencial y yo hice una exposición ante escribano público. Si a mí esposa le ocurre algo, ellos serán los responsables”, sentenció el esposo, compungido.
Sergio agregó que en el nosocomio le habían comentado que tenían problema de pago con los cirujanos. Sin embargo, Diego Bertani, médico cirujano y vocero de la Asociación de Cirujanos de Mendoza, confió que este tipo de operaciones las realiza un neurocirujano, que no tiene nada que ver con ellos ni con la problemática que vienen teniendo con Osep.
Por su lado, desde la Obra Social de Empleados Públicos comentaron: “La dirección del hospital asegura que la paciente no corre ningún peligro de vida y es una cirugía que se debe programar y no es de urgencia”.
Además, explicaron que al ser programada deben pedir los insumos específicos para la operación ya que no son insumos que estén a disposición todo el tiempo. E insistieron que no se trata de “no querer comprar” sino de “programar la intervención”.
Sin embargo, el esposo de la docente contó que la mujer no quiere volver a ese hospital: “Estoy esperando que el médico de Graciela nos llame para que me dé una nuevo pedido de los insumos necesarios y cuando Osep se digne a autorizarlo o comprarlo, buscaremos otro lugar para operar que puede ser el Hospital Militar o el Santa Isabel de Hungría. Veremos lo mejor y donde la obra social cubra los gastos de esta operación que es compleja”, finalizó Sergio.
