Un joven se encuentra grave tras ser baleado la tarde del lunes en Las Heras. La víctima, identificada como Ángel Anibal Aguirre (19), quedó internada en el Hospital Central. Por el ataque fueron detenidos dos menores de edad, de 17 y 15 años, a quienes portaban armas de fuego e intentaron agredir a los policías.
Todo comenzó pasadas las 17 cuando efectivos fueron desplazados hasta el barrio Santo Tomás de Aquino, en El Borbollón, porque en el lugar había un herido de arma de fuego.
Cuando el personal arribó hasta el lugar, dieron en la manzana 3 con Aguirre tendido en el piso, con un orificio de bala en su estómago. Al mismo tiempo, un grupo de vecinos lo cargaron en una camioneta para trasladarlo al mencionado centro asistencial, antes de la llegada de la ambulancia.
Acto seguido, un grupo de lugareños se reunieron y manifestaron que buscaban hacer justicia por mano propia: “Vamos a buscar a esos culiados”, aseguraron refiriéndose a los autores del ataque.
Ante eso, los uniformados observaron a dos sujetos corriendo por los techos de las viviendas, en dirección al este, quienes se ocultaron detrás de un tanque de agua de un domicilio.
Los policías se dirigieron al lugar y sorprendieron a los presuntos autores, quienes se encontraban armados. Uno de ellos apuntó contra el personal con intenciones de dispararles, pero al gatillar la bala no salió y fue reducido en cuestión de segundos, al igual que su cómplice, relataron fuentes del caso.
Tras aprehender a ambos, fueron llevados hasta una movilidad para ser trasladados a una sede judicial, pero en el camino un grupo de 30 vecinos los agredieron con objetos contundentes y uno de los sospechosos resultó herido en el rostro.
Por ese motivo, se debió controlar la situación y luego los adolescentes fueron llevados al Hospital Lagomaggiores para recibir asistencia médica. Luego, fueron trasladados a la Comisaría del Menor, donde sólo quedó alojado uno de ellos, ya que el menor inimputable fue restituido a sus padres.
En tanto, debido al delicado estado de salud de la víctima, tomó intervención la fiscal de Homicidios Andrea Lazo, quien dispuso que Científica realice las labores correspondientes en la escena, así como también que someta a los aprehendidos a una prueba de guantelete.
Asimismo, a los sospechosos se les secuestró un revólver calibre 32, marca Rocket, con dos municiones y un pistolón de unos 30 centímetros, cargado con un cartucho de 14 milímetros, detalla la información policial.
Los detectives buscan establecer si alguna de esas armas fue utilizada para agredir a la víctima.
