Un bebé de un año y medio murió ahogado la tarde de este lunes en una casa de calle Serpa al 6800 de Maipú.
La víctima fue identificada como Lían Farías, quien estaba a cargo de su padre cuando cayó en una pileta con 40 centímetros de agua, de acuerdo con fuentes policiales.
El 911 tomó conocimiento del hecho luego de que una mujer llamó y dijo que un hombre con un niño en brazos pedía ayuda en la zona de calles Serpa y Ruta 20.
Al arribar una movilidad policial encontró al papá de la criatura, identificado como Gustavo Farías, quien dijo que se encontraba con su hijo mientras realizaba unos trabajos en el primer piso del domicilio y, en un descuido, había salido gateando por una puerta ventana y caído a una pileta.
Agregó que comenzaron a buscarlo porque no lo veían y lo encontraron boca abajo en el interior de la pileta.
Los familiares le realizaron ejercicios de reanimación pero no reaccionaba. Al llegar una ambulancia del SEC continuó con las maniobras de RCP pero el resultado también fue negativo y constataron el deceso.
