El desarrollo y acceso a la tecnología, la mejora en las condiciones de conectividad y la posibilidad de poder trasladarse de un lugar a otro y seguir conectado, son condiciones que en la actualidad benefician el trabajo remoto. Esta modalidad, que se presenta como una tendencia en Argentina y el mundo, permite desarrollarse profesionalmente desde el hogar, un café o cualquier sitio con acceso a internet.
Sin embargo, aquellos que la eligen deben mantener una cierta disciplina para cumplir con los objetivos propuestos.
En Mendoza, son muchas las personas que se animan a probar esta forma de empleo remoto o Trabajo 4.0. Para facilitar la conexión entre las empresas y los potenciales trabajadores existen sitios como Workana o Freelancer. En el caso de la primera plataforma, actualmente posee en Argentina cerca de 300 mil freelancers y se publican 6 mil potenciales trabajos por mes. A su vez tiene en total más de 1.3 millones de usuarios y cerca de 30 mil proyectos mensuales.
Actualmente, Argentina es el segundo país con más freelancers inscriptos en Workana, la delantera la lleva Brasil y el tercer puesto, México. Luego, en menor medida siguen Colombia, Estados Unidos, España, Chile y Perú.
Para Guillermo Bracciaforte, co-fundador de Workana, el Trabajo 4.0 es una tendencia que se da principalmente por dos factores. El primero es una razón tecnológica, que permite desarrollar las tareas desde cualquier lugar como si las personas estuvieran en el mismo espacio físico. La otra es cultural ya que “las nuevas generaciones quieren tener más libertad para elegir en qué proyecto trabajar, dónde vivir, desde dónde hacer ese trabajo e incluso moverse mientras lo hacen. Buscan una flexibilidad mucho más grande en los trabajos donde se encuentran, lo buscan como estilo de vida”, explicó.
Según Bracciaforte, estas dos razones provocan una tendencia que las empresas no pueden negar: “Empiezan a flexibilizarse a la hora de buscar talentos porque si no queda muy acotado a la geografía donde se encuentra”.
Las pymes que poseen entre 1 y 50 empleados son las que actualmente se animan a contratar trabajadores a distancia para cubrir alguna necesidad. En lo que respecta a las categorías con mayor demanda, las mejores pagas son desarrollo/programación, diseño y redacción.

Las ventajas y desventajas del trabajo 4.0
Si bien trabajar desde la comodidad del hogar, manejar los horarios según la necesidad de cada persona, no tener barreras geográficas a la hora de postular para un determinado empleo puede significar la panacea para muchos, este tipo de actividad también tiene sus desventajas y requiere una fuerte disciplina.
Desde 2001, Mauricio Pérez Rivas realiza trabajos remotos y no se imagina en una oficina tradicional. Actualmente se desarrolla como CTO (Chief Technical Officer) en Beverage Trade Network, una compañía con sede en Estados Unidos e India. Para desarrollar sus actividades, elige asistir a un café o su hogar.
Para Pérez Rivas, el beneficio de esta actividad es “la libertad absoluta, sos tu propio jefe y decidís en qué horario y cómo tenés que trabajar siempre que cumplas con lo que la empresa necesita de vos. Tenés que darte cuenta sólo y armar tu propio mapa mental porque no vas a tener una persona al lado que te lo va a decir. Si no lo hacés, buscan a otro. No te van a perseguir para que hagas el trabajo”, explicó.
Por su parte, Pablo Gutiérrez del Castillo lleva más de cuatro años trabajando remoto. Actualmente se desempeña como Site Reliability Engineer en Invision, una compañía con sede en Estados Unidos que no posee oficinas. Todos sus miembros trabajan desde su hogar. Para él, comenzar a desarrollarse de esta manera fue una cuestión de “acceso a talentos que, por una cuestión geográfica no podés conseguir. Las oportunidades que encontraba en Mendoza no representaban grandes desafíos. Empecé a trabajar para Buenos Aires, siguiendo esa búsqueda de desafíos, de trabajos que acá no existían”, explicó.
Disciplina, una de las claves
Para ser freelancer o realizar un trabajo remoto es necesario tener disciplina, caso contrario es muy probable que invada todos los aspectos de la vida de la persona. Para que la organización sea eficiente y los emprendedores puedan hacer “rendir su día” deben organizarse, dedicar un tiempo a “venderse”, definir y respetar horarios de trabajo, establecer fechas límites y evitar sobrecargarse con entregas que no van a poder llevar a cabo.
Esta organización ayuda a elevar la productividad y fomenta el hábito de la planificación, de esa manera mejoran su calidad de vida y sus ingresos, ya que no puede perderse de vista que, el trabajador independiente no goza de “la tranquilidad” que le ofrece el empleo tradicional en cuanto a ingreso fijo, obra social o vacaciones, por ejemplo.
“Tampoco es la panacea, tenés que controlarte a vos mismo, darte cuenta cuando estás cumpliendo los objetivos, evaluar si estás rindiendo o no”, enfatizó en ese sentido Pérez Rivas. Y agregó: “Trabajando de esta forma no estás inserto en un país. Sos un commodity, tu trabajo es un commodity. Da lo mismo que lo hagas vos o una persona que está en India. Tenés que innovar, ser competitivo y flexibilizarte. Hay que diferenciarse”.
Por su parte, para Gutiérrez del Castillo, uno de los aspectos que más le costó de esta nueva disciplina fue perder el contacto diario con las personas. “Si trabajas en tu casa, pasa que quizás estás 48 horas sin salir de ahí, no hablás con nadie”, explicó. En ese sentido acotó que “cuesta un poco estar solo. Antes quizás pasaba por el escritorio de alguien, tomaba un café”.
Ambos profesionales coinciden en la necesidad de “poner un límite al trabajo”. La disciplina es menester para cumplir los objetivos, porque también es muy difícil “distraerse y no trabajar”.
A su vez, si bien no concurren a una oficina tradicional, consideran que es muy importante delimitar el espacio de trabajo en el hogar. “Es necesario general el ambiente, no podés trabajar en la mesa donde almorzás porque si no, no ponés límites entre tu vida y el trabajo”, ironizó en ese sentido Gutiérrez del Castillo.
