Los establecimientos penitenciarios de la provincia suspenden las visitas a los internos para evitar el contagio por coronavirus. El objetivo es preservar la salud de las personas privadas de libertad y del personal penitenciario manteniendo las medidas de aislamiento social, preventivo y obligatorio vigente en el país.
Tras el anuncio de la cuarentena total, que rige hasta el 31 de marzo, las autoridades del Servicio Penitenciario provincial decidieron suspender las visitas de familiares en complejos, unidades y alcaidías.
“Somos respetuosos de todas las decisiones que se están tomando frente a la crisis mundial que trae consigo esta pandemia, creemos que la mejor forma de cuidar la salud y contribuir a la sociedad es tomando medidas que sirvan para evitar el contagio de las personas privadas de libertad, sus familias, e incluso el personal que tiene que seguir cumpliendo sus funciones”, informaron las autoridades penitenciarias.
En ese sentido informaron que están trabajando con las personas privadas de libertad informándolos y concientizándolos sobre la importancia de que tomen estrictas medidas de limpieza dentro de los módulos, pabellones y celdas, para evitar que el virus ingrese en contextos de encierro y se propague.
Mendoza se encuentra entre los cinco sistemas penitenciarios más grandes del país, con más de 5 mil personas alojadas y cerca de 3 mil penitenciarios, sumado a la cantidad de visitantes, familiares, funcionarios y abogados que ingresan y egresan diariamente de estos lugares.
“Es importante también destacar el trabajo de todo personal penitenciario que, como fuerza de seguridad ha quedado exceptuado de este decreto y se ha puesto al frente de esta problemática social para contribuir en la lucha de esta pandemia. Queremos cuidar la salud no sólo de quienes están privados de libertad, sino también directa o indirectamente de toda la sociedad”, agregaron las autoridades.
