McKayla, una joven estadounidense, quiso celebrar sus 21 años por todo lo alto y, para ello, se reunión con sus mejores amigos en su piso.
La fiesta fue magnífica, pero los invitados reconocieron que, posiblemente, se habían pasado con el ruido y quisieron disculparse con su vecina de al lado, una anciana. Sin embargo, lo que McKayla no esperaba era recibir la respuesta que le dio su vecina.
La anciana respondió a las jóvenes con una carta en la que escribió: “Queridas Kayla, Africa y Naystha, por favor, nunca se disculpen por el ruido. Para mi, no es ruido. Es música para mis oídos. Tengo cuatro hijas adorables y tres hijos maravillosos que han crecido y se han ido. Mientras estaba hibernando aquí sin un fin, son música para mis oídos, en serio”.
“No estoy acostumbrada a vivir sola. Mi marido murió hace tres años y dudo que nunca me acostumbre a estar yo sola. Siento hablar más de la cuenta, solo quiero que sepan la alegría que han traído a mi vida. ¡Me encanta su risa, es simplemente fantástica!”, añade la mujer en el escrito.
“Me recuerda a los años en los que estábamos en nuestra casa con nuestros hijos y todo era alegría y risas. Echo de menos esos años y me encanta escuchar que lo están pasando bien. No puedo esperar a volver a vivir, a volver a ver a mis hijos y nietos, a ser parte de sus vidas, a volver al trabajo… Me hacen sonreír abiertamente, así que sigan de fiesta. McKayla, espero que tuvieses una gran fiesta. ¡Feliz 21 cumpleaños!”, finaliza la anciana en su carta.

