En medio de la crisis más complicada para la gestión, el presidente Mauricio Macri decidió abrir el juego y se espera que este domingo reciba en la Quinta de Olivos gobernadores y legisladores de peso de Cambiemos.

Mientras toman fuerza las versiones que indican que el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, presentó dos veces su renuncia (ambas rechazadas) y que tanto Mario Quintana como Gustavo Lopetegui tienen las horas contadas en el Gobierno, desde la Casa Rosada afirman: “Está todo abierto, no hay nada decidido en un 100%”.

Dujovne tomó esa decisión tras enterarse de la reunión que mantuvo Macri con Carlos Melconian. Según publica Clarín, el economista le planteó al presidente un plan de contingencia ante la crisis. Además el expresidente del Banco Nación, que renunció en tiempos donde el tridente de Jefatura de Gabinete era implacable con aquellos que planteaban objeciones, le aclaró: “Yo agarro sólo si se van los tres”.

A diferencia de los casos de Lopetegui y Quintana, la continuidad de Peña no es negociable para Macri. “Marcos es el funcionario más importante para el Presidente”, insistieron en las últimas horas desde Olivos. Más allá de su intransigencia inicial, Melconian aceptaría volver a trabajar con el jefe de Gabinete.

Sobre la mesa, aunque algo más relegado, también está el nombre de otro despedido, Alfonso Prat Gay. Le bastó su intervención en el programa Animales Sueltos para posicionarse como otro hombre capaz de convencer a los inversores. Ambos pondrían condiciones: más autonomía de la Jefatura de Gabinete y una estructura formal más poderosa.

Casualidad o no, ayer en la Quinta se comenzó a pulir un nuevo Ministerio de Hacienda, con la incorporación de Producción, Agroindustria, Energía y Turismo como secretarías.