Un jurado popular halló culpable este miércoles a Mario Exequiel Salas Cracco (26) por el asalto y asesinato al jubilado Miguel Núñez Bruna (75), ocurrido en abril de 2019 en Guaymallén.

Sin embargo, el acusado zafó de recibir una condena de prisión perpetua, debido a que los doce ciudadanos desestimaron la calificación de homicidio criminis causa, con la que había llegado a juicio.

De esa forma, el jurado entendió que Salas no mató a la víctima para lograr la impunidad tras el robo de dinero, un celular y un juego de llaves, elementos con los que fue detenido a metros de la escena.

Sino que tuvieron en cuenta el contexto de una supuesta relación íntima que existía entre Núñez y la pareja del imputado.

En los alegatos finales, la Fiscalía, representada por el jefe de Homicidios Fernando Guzzo, quien estaba acompañado por la fiscal que lideró la instrucción, Claudia Ríos, sostuvo que Salas le quitó la vida a la víctima para lograr la impunidad del robo.

Mientras que la defensa, a cargo de Gabriela Massad, indicó que “de ninguna manera” los hechos constituían un homicidio criminis causa, por lo que su cliente no debía recibir la pena máxima.

Aunque la letrada no negó la autoría en el asesinato, por lo que pidió un veredicto de culpabilidad por homicidio con emoción violenta, ya que sostenía que el ataque letal se debió a la reacción que tuvo Salas cuando Núñez le dijo que el bebé que estaba esperando su novia podría ser suyo.

Mientras que en subsidio, Massad pidió que su representado fuese hallado culpable del delito de homicidio simple, por el que finalmente se inclinó el jurado

Más allá de todo esto, Salas todavía arriesga una pena que va de los 8 a los 40 años de cárcel, indicaron fuentes judiciales.

Esto se definirá el jueves en una audiencia de cesura, en la que las partes deberán solicitar la sentencia que consideren correspondiente y será el juez técnico del debate, Marcelo Gutiérrez del Barrio quien lo defina. 

14 puñaladas

Fue la madrugada del viernes 19 de abril del 2019, alrededor de la 1, cuando un llamado a la línea de emergencias 911 alertó sobre golpes y gritos en una vivienda de calle Severo del Castillo, en Puente de Hierro, donde residía Núñez.

Cuando policías se desplazaron, observaron a un sujeto con un cuchillo en una mano, que estaba huyendo del lugar. Sin embargo, fue reducido a los pocos metros. 

Al ser aprehendido le secuestraron el arma ensangrentada y los elementos sustraídos: 15.260 pesos, el juego de llaves de la casa de Núñez y su celular.

En paralelo, fue hallado en el interior de su casa el cadáver de Núñez, quien había recibido 14 puñaladas. La necropsia arrojó que el hombre falleció producto de shock hipovolémico, es decir, que murió desangrado.

Por su parte, Salas le confesó de manera espontánea a los policías que lo detuvieron que le había dado “un par de puñaladas al viejo”