“Es un alivio enorme, que no vuelva a pasarle a nadie lo que me pasó a mí y a mis compañeros”, estas fueron las palabras de un joven médico mendocino que debió renunciar a su residencia hace algunos años a raíz del maltrato vivido en un centro de salud pública de Mendoza. La situación que genera esta emoción es la modificación de la ley de residencias, sancionada por la Cámara de Diputados.

Esta iniciativa prevé que aquellos que obtuvieron una residencia y renunciaran a la misma podrán volver a presentarse. Entre los motivos que fundamentaron la sanción se destacan la elección de la especialidad y los casos de maltrato denunciados por los profesionales durante dicha etapa formativa.

El proyecto fue una iniciativa del ex senador radical Eduardo Giner y ya había obtenido media sanción en la Cámara Alta hace más de dos años. Finalmente este miércoles, Diputados le dio el visto bueno y lo convirtió en Ley. “El proyecto estaba estancado, frente al requerimiento de residentes que quedaron fuera del sistema, fue que lo pusimos en debate para que pueda entrar en vigencia”, explicó la diputada Hebe Casado, presidenta de la Comisión de Salud de la Cámara Baja.

Según explicó la legisladora del Pro, la iniciativa cambia dos aspectos que estaban estipulados en el artículo 7 de la Ley Provincial 7857 de residencias médicas. “Se modifican los tiempos de carencia y los tiempos para rendir las residencias luego de recibido un médico y luego de renunciar a un cargo de residencia”, destacó.

La diputada sostuvo que se trata de “brindar una oportunidad” a aquel que, tras haber rendido e ingresado a la residencia, renunciara a la misma.

De esta manera, el residente podrá volver a rendir al año siguiente, en el caso de que dimita hasta cinco días hábiles antes de cumplido el primer mes de aceptado el cargo. Mientras que, si decide abandonar su puesto pasado ese tiempo estipulado, sólo se aplicará un año de carencia. Antes de esta modificación, aquellos que renunciaban a la plaza no podían volver a presentarse. Esto impedía que muchos, que no estaban conformes, no dejaran el cargo por temor a no poder especializarse.

Además, la normativa eleva el plazo para rendir la residencia, que anteriormente era de cinco años desde que el médico recibe su título, pasando a siete años para las de primer nivel y nueve en las de segundo nivel.

Casado enfatizó que se trata de una legislación “beneficiosa” y que ayudará a los residentes que renunciaran oportunamente a su cargo por diversos motivos. “Le da posibilidad que aquel que se arrepiente de la especialidad que eligió, que no le gustó cuando empezó a cursar, pueda volver a rendir. También habilita a que aquellos que reciban malos tratos pueda denunciar esa situación sin miedo de quedar fuera del sistema”, explicó.

La opinión de los residentes

Uno de los residentes que debió renunciar a su especialización tras sufrir maltratos en un hospital público de Mendoza y que siguiò de cerca el desarrollo de esta normativa se sintió aliviado con respecto a la sanción. Este joven aseguró que, al menos entre sus contemporáneos, se encontraban siete casos de médicos que renunciaron a raíz de la violencia sufrida.

Entre los episodios vividos en su momento, este médico recordó que sufrían un “hostigamiento verbal y físico, que bastaba para no poder seguir” y en ese sentido aclaró que les propinaban “riñonazos, golpes en la espalda, te mojaban o no te dejaban comer”. Más allá de estas situaciones, lo que el joven refirió era que lo ocurrido afectaba directamente la atención a los pacientes.

Si bien la Ley no es retroactiva, en lo referente a su caso y a aquellos en similar situación, es probable que se plantee un beneficio para aquellos que dejaron constancia a través de sus renuncias de los hechos vividos, para que se les de la posibilidad “de volver a concursar un cargo que me gané legítimamente, lo único que pido es la oportunidad de volver a rendir”.

“Celebro el cambio, es muy positivo”, destacó por su parte un médico que se encuentra en tercer año de su residencia en un hospital público de Mendoza, pero que prefirió resguardar su identidad.

Al ser consultado sobre los casos de maltrato en los ámbitos de las residencias, el profesional destacó que no lo sufrió en carne propia, “pero tengo ejemplos muy cercanos, donde tras renunciar ante este tipo de situaciones, no se les permitió volver a rendir en Mendoza. De esa manera tenés muchos chicos trabajando en distintos sectores porque no se les permitía volver a llevar a cabo la evaluación y no querían irse a otra provincia, que era la única forma de volver a arrancar de cero”.

En ese sentido, el profesional de la salud dijo que antes de esta modificación “se penaba el hecho de que hubieran renunciado después del mes, porque antes del mes se permitía la re adjudicación. En los hospitales públicos, el hecho de dejar vacante un lugar de residencia es un hueco grande porque si bien es una etapa formativa, donde uno necesita aprender, se nota mucho cuando hay una plaza descubierta. Entonces, eso era como una forma de penar y desalentar las renuncias fuera de ese plazo”.

Los maltratos en las residencias

A través de un proyecto de resolución, la presidenta del bloque Justicialista en la Cámara de Diputados, Carina Segovia, solicitó al Ministerio de Salud que informe sobre el supuesto maltrato a los residentes y si existen denuncias sobre médicos en esta condición hayan renunciado ante situaciones de maltrato físico o psicológico tanto en hospitales públicos como privados.

“Se trata de un sistema que está siendo muy cuestionado en este aspecto. Las residencias médicas son la mejor herramienta de formación de posgrado para los médicos, por lo que es necesario defenderlas”, advirtió la legisladora y explicó que en el caso de aquellos residentes que han renunciado por el maltrato “pierden la posibilidad de continuar su formación en este ámbito”.

Los temas de salud que se vienen en el ámbito legislativo

Durante la sesión de este miércoles, en la Cámara Baja solicitaron además el tratamiento en dos temas claves: uno vinculado al uso del Misoprostol y otro con respecto a la adopción de la Guía Técnica para la atención integral de los abortos no punibles.

Con respecto a la primera medida, que surge de una iniciativa de la diputada radical Ana María Andía, el presidente del bloque de la UCR, César Biffi solicitó la preferencia para el tratamiento del expediente que deroga la prohibición del uso de la droga Misoprostol en Mendoza. Consultada al respecto, la titular de la Comisión de Salud detalló que esta iniciativa se abordará la semana próxima en Comisión. De obtener despacho, será tratada en breve en el recinto.

En tanto, desde el bloque Unidad Ciudadana solicitaron a su vez se trate el próximo miércoles la ley que busca adoptar la Guía Técnica para la atención integral de los abortos no punibles, para su aplicación obligatoria en todos los efectores de la red sanitaria de Mendoza.

En ese sentido, el presidente del bloque y autor de la iniciativa, Lucas Ilardo destacó que “es necesario y urgente que la Provincia cuente con una Guía que establezca las pautas de actuación frente a la atención integral de abortos no punibles, teniendo en cuenta sobre todo una política de salud igualitaria e inclusiva”.

Este proyecto debe tratarse también en primera instancia en la Comisión de Salud, aunque se estima que esto no ocurrirá en la próxima reunión, sino que será dentro de algunas semanas.