Si alguna vez han notado diminutas formas de gusano o manchas transparentes en el campo de visión -cosas que misteriosamente desaparecen tan pronto como tratan de enfocarse en ellas y que reaparecen justo cuando se mira otra cosa – no se preocupen, no están loco, y no tienen parásitos en los ojos.
Lo que ven son los llamados “flotadores”, técnicamente conocidas como “muscae volitantes”, que en latín se traduce como “moscas voladoras”.
Estas molestas ilusiones ópticas se crean dentro del globo ocular en circunstancias muy específicas.
Como explica el video de TED-Ed, los flotadores son objetos diminutos que se meten dentro del globo ocular y proyectan sombras en la retina, el tejido sensible a la luz que se encuentra en la parte posterior del ojo.
No son materiales extraños, sino trozos del propio cuerpo que se desprenden -como porciones diminutas de tejido, glóbulos rojos o proteínas- y terminan en el humor vítreo gelatinoso que llena el espacio entre la lente y la retina.
Debido a que están controlados por los movimientos de este líquido viscoso, se moverán dondequiera que se mueva el globo ocular, e incluso podrían chocar contra los lados al mover el campo de visión de un lado a otro, intentando atraparlos.
Si se quiere tener una mejor vista de estos flotadores, hay que tratar de encontrar un fondo uniforme contra el cual verlos, como una pantalla de computadora en blanco o un cielo despejado.
Si nunca han experimentado la visualización de los flotadores, pero han visto diminutos destellos de luz al mirar hacia el cielo, entonces han experimentado una ilusión óptica similar -pero totalmente no relacionada- conocida como el fenómeno de campo azul entóptico.

