Mantener tras las rejas a Nahuel Maturano se ha vuelto un dolor de cabeza para las autoridades judiciales y penitenciarias. El acusado de matar a la Yanina Esmeralda Filliol (15), a comienzos del año pasado en Palmira, San Martín, recibió la domiciliaria tras su detención, se fugó y estuvo casi medio año prófugo.
Ahora, tras su regreso a la cárcel, comenzó a autolesionarse, provocándose cortes en el cuerpo, y llamó la atención de los guardiacárceles del penal Almafuerte, en Cacheuta.
Por esa razón, desde el Servicio Penitenciario informaron la situación a la Justicia y la jueza María del Valle Sierra ordenó el lunes que quede aislado o sea cambiado de sector, indicaron fuentes ligadas al expediente.
Ver también: Revocaron la domiciliaria al presunto homicida que se fugó
En el medio, el fiscal de Instrucción de San Martín-La Colonia Martín Scattareggi elevó este martes la causa a juicio, por lo que en las próximas semanas se fijarán las audiencias preliminares, en las que se presentará la prueba a ser utilizada en el debate.
Teniendo en cuenta las posibles oposiciones a la citación a juicio por parte de la defensa, se espera que el mismo se realice entre fines de este año y principios del que viene.
El crimen de Filliol ocurrió la mañana del lunes 11 de marzo, cuando dos sujetos y una mujer llegaron a bordo de una Ford EcoSport al domicilio de la víctima, en el carril Barriales al 1700.

Los sospechosos llamaron a la puerta, buscando al tío de la joven, un integrante de la comunidad gitana de la zona con quien mantenían algunas diferencias.
La madre de la chica les respondió que no se encontraba allí y se inició una fuerte discusión.
Seguidamente, uno de los agresores comenzó a efectuar disparos a través de una ventana de la propiedad. Uno de los proyectiles le impactó en el pecho a Yanina, quien se encontraba dentro de la casa, y le produjo la muerte en cuestión de minutos.
En tanto, su madre fue rozada por otra bala en la cabeza y sobrevivió de milagro.
Desde un principio los detectives del caso tuvieron a dos sospechosos: José Suárez y Maturano.
Este último fue detenido tres días después del hecho de sangre. Mientras que su presunto cómplice se quitó la vida en una casa del barrio El Rosedal de Las Heras en abril de ese año, tras conocer que tenía pedido de captura por el crimen.
Por su parte, Maturano recibió meses después el beneficio de la detención domiciliaria, pero en diciembre rompió la tobillera y se fugó.
En mayo pasado, policías lograron recapturarlo en un allanamiento en el oeste de Ciudad y le secuestraron 14 nudos de cocaína.
