Un estudio ha encontrado que la música de Mozart y Strauss reduce significativamente la presión arterial y el ritmo cardíaco.

Los investigadores buscando los efectos de la música clásica encontraron que los dos compositores son mucho más eficaces que escuchar otro tipo de música, como Abba, o el silencio absoluto.

Los efectos trabajaron incluso en personas que normalmente no escuchan a la música clásica.

En el estudio, 60 participantes escucharon estas piezas musicales:

* Mozart: Sinfonía Nº 40 en sol menor
* Johan Strauss: Melodías Inolvidables
* Abba: compilación del año 2009 que incluye Thank You For The Music, The Winner Takes it All and Fernando.

Por otro lado, un grupo control de otras 60 personas descansó en silencio.

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La frecuencia cardíaca de los participantes, la presión arterial y el nivel de cortisol, una hormona que indica los niveles de estrés, fueron registrados por los investigadores.

Como resultado, se encontró que la música de Mozart y Strauss contribuyó al descenso de la presión. La arterial sistólica en 4,7 mm Hg y 3.7 mm Hg y la presión arterial diastólica en 2,1 mm Hg y 2.9 mm Hg.

La música de Abba redujo la presión arterial sistólica en una cantidad mucho menor, – 1,7 mm Hg, logrando también un minúsculo efecto sobre la presión arterial diastólica.

Los niveles de la hormona del estrés cortisol disminuyeron en los tres grupos.

El NHS (Servicio de Salud Nacional del Reino Unido) recomienda que deben administrarse cuando la presión arterial supera los valores 160 mmHg/100 mmHg.

El organismo también indica que si la presión arterial está por encima de 140 mmHg/90 mmHg el paciente debería considerar realizar varios ajustes a su vida cotidiana.

Estos incluyen la ingesta la disminución del consumo de sal, una dieta baja en grasas con muchas frutas y verduras, hacer más ejercicio, cortar el consumo de alcohol, bajar de peso, beber menos café, dejar de fumar y tratar de dormir al menos seis horas por noche.

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El trabajo fue publicado en el Deutsches Ärzteblatt, la revista de la Asociación Médica Alemana.

En conclusión, los autores afirman: “La música de Mozart y Strauss en los sujetos disminuyó la presión arterial y el ritmo cardíaco, mientras que la música de Abba no lo hizo”.

“La música de Mozart tuvo el efecto más fuerte; la pieza utilizada fue su Sinfonía No. 40 en sol menor”.

Los autores dijeron que investigaciones anteriores sobre Mozart han encontrado que su música es relajante debido a que supera a la media de la periodicidad – en otras palabras, se repite el mismo patrón a intervalos de tiempo regulares.

Otras investigaciones también han encontrado que los bebés cuyas madres habían escuchado la música de Mozart durante los embarazos eran más tranquilos y menos agresivos.

Según los autores, las piezas de Strauss habrían sido eficaces ya que se “basan en estructuras simples, melodías pegadizas y formas periódicamente recurrentes … .sin disonancias distintivas”.

Los autores creen que la falta de eficacia de Abba se puede haber debido al uso de palabras en la letra que logran estimular el cerebro en lugar de calmarlo.

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